Carlos Ramos Padilla / @cramospadilla

Violando las normas electorales, pero más importante la inteligencia de los mexiquenses, Morena, liderada por AMLO/Delgado fueron a patear al avispero a Toluca. Un grotesco espectáculo manipulado por políticos sin escrúpulos que desean tomar la plaza para la próxima elección en la Entidad. Recursos públicos (de nuestros impuestos) utilizados en mantas y “espectaculares” tratando de promover a candidatos “presidenciables” calificados como “corcholatas” por el presidente.

“Claudia te AMLO” colgando de puentes. “Adán Augusto, bienvenido al Edomex” en enormes espectaculares. Camionetas con letreros apoyando al secretario de gobernación, pero éste fingiéndose sorprendido de su promoción. Sheinbaum nerviosa, con el rostro demacrado y tenso escuchando los gritos “Marcelo presidente”. Y Ebrard en tono de triunfalista perdonavidas dejando el mensaje de su soberbia presencia en la Cumbre de las Américas. Sin pudor tomaron los micrófonos para adular a AMLO.

Un acto desproporcionado, desafiante, fuera de tiempo y dejando afuera a otros postulantes igualmente mencionados por el Ejecutivo en sus mañaneras. La ausencia de Ricardo Monreal más que evidente continúa demostrando rompimiento y el griterío callejero solo confirmó que ahí adentro, en Morena, no hay unidad, no hay concordia ni acuerdos.

Las fracturas son descaradas y las facturas serán demoledoras entre ellos. Tiene muchas cuentas pendientes, empezando por las lealtades. Pero en ningún momento se mencionó a quién podría candidatearse para la entidad.

Él que se asomó fue Horacio Duarte quien debería estar dando explicaciones sobre el histórico robo de 20 contenedores en Manzanillo, y el avión venezolano tripulado por iraníes que supuestamente traía un cargamento de autopartes a Querétaro (aeronave que fue detenida en Sudamérica bajo sospecha de transportar a terroristas luego de abandonar nuestro país).

De quienes podrían participar en una encuesta morenista para acceder a la candidatura en la Entidad pues sobresale una mujer acusada de delitos electorales actualmente miembro del gabinete presidencial, un subsecretario de gobernación que ya perdió en la entidad en una ocasión y no ha podido resolver el caso Ayotzinapa y un texcocano que usa de tabla de flotación su amistad de 27 años con AMLO.

El haber adelantado la sucesión, permitir que sus “corcholatas” se promuevan en el país, “reservar” información sobre el uso de recursos (aviones militares) para eventos como la propaganda inusual a la “revocación” o las presiones a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, utilizar las “mañaneras” atentando contra la disciplina electoral, acusando y difamando sin pruebas a opositores, son apenas un puñado de acontecimientos irregulares fomentados desde Palacio Nacional.

Los mexiquenses merecen respeto y trato digno. Usar a la pobreza y al hambre como mi seda de cambio en las urnas, manipular a grupos vulnerables con promesas falsas y mentiras evidentes, burlarse de enfermos y personas de la tercera edad, son ejercidos de inmensa infamia que a la larga únicamente procuran la extrema pobreza, el abandono y la desesperación social.