Carlos Ramos Padilla
Y ahora resulta ¿qué debemos agradecer a Trump y a su gobierno el haber detenido a Genaro García Luna? Veamos: en la historia es el primer miembro de un gabinete presidencial mexicano detenido en Estados Unidos. ¿Por qué después de tantos años? ¿Por qué se le protegió y permitió vivir en Estados Unidos?
Hoy en aquel país acusa que mintió a la autoridad para ganar su residencia, ¡pamplinas! En todo caso ¿qué la DEA o el FBI no tenían información confidencial sobre las actuaciones del burócrata mexicano? Y mire que ahora, después de su detención reaccionó la fiscalía mexicana y pedirá su extradición debido, dice, a que ya existía una carpeta de investigación sobre diversos delitos, entre estos delincuencia organizada, y repito, en Estados Unidos ¿no lo sabían?
¿Qué el chapo se reservó su derecho a proteger y evitar nombrar algunos de sus cómplices? Podemos creer que los sistemas de inteligencia de Estados Unidos y su propia embajada ¿no se enteraron del montaje en el caso de Florence Cassez o de la liberación del ex director técnico del Cruz Azul? En verdad, ¿consideran que somos tan infantiles? ¿Para una detención de esta magnitud el gobierno de Trump no anticipó o dio aviso al de AMLO?
¿A cambio de qué se está llevando esta maniobra? ¿Qué tanta información se reservará el gobierno de Trump y hasta dónde aguantará?, el sistema político mexicano porque el salpicadero de nombres, aún sin las declaraciones de García Luna, ya empezó. Y a final de cuentas todo esto a quién beneficia porque así como fue sorprendente la captura de este súper secretario de Estado, lo fue también la burda liberación de Ovidio Guzmán y el fracaso de un operativo tan espectacular que pensaba Durazo, lo llenaría de gloria.
Que vale más la información de García Luna, la del Chapo o la de Ovidio que bien se dice se enseñó a pilotear aviones bajo el cobijo de Evo Morales en Bolivia. Curioso por demás que Estados Unidos aparente dejar ir al boliviano acusado de narcotráfico pero atrape a un mexicano con residencia en Texas. Dirían en mi pueblo, pues son negociaciones de alto nivel pues.












