Carlos Ramos Padilla

Durante la actividad del Tianguis Turístico en Mérida tuve la oportunidad de observar los movimientos, tratos, discursos y aceptación de Mauricio Vila Dosal, gobernador de Yucatán.

Es flexible en su oratoria porque se trata de un joven político preparado, instruido y educado. Ello le permite un rango de sensibilidad política y social importante y diferente. Es accesible y se ha rodeado de colaboradores competentes que le permiten gobernar no perder el tiempo en escenarios estériles.

Su administración ha destacado por tres factores esenciales: seguridad, equilibrio económico y turismo. Mauricio es empresario, abogado y político. Licenciado en Derecho con maestría en administración de negocios por la Universidad de Phoenix y en gerencia política y gobernanza estratégica por la Universidad George Washington.

Debo subrayar que fue diputado local por el IV distrito local con cabecera en la ciudad de Mérida donde obtuvo una votación récord. Revisando datos encuentro que después de Quebec en Canadá, la ciudad blanca de Mérida es la más segura en el bloque norteamericano un enorme mérito para las circunstancias que registra el país.

Mauricio es un estratega en el más amplio sentido del término. Sabe ser amable y tiene clase. Ha conducido a Yucatán bajo la plataforma de “todos vamos en el mismo sentido” y propios y extraños le reconocen lo que calificaron su “sana terquedad” por organizar el Tianguis Turístico muy a pesar de las enormes limitaciones que obliga el aislamiento social y los protocolos sanitarios por la pandemia que él si cumple y da ejemplo.

Buena carta política para México sin duda alguna, no hay que perderlo en el camino. Está trazando su propia historia con resultados tangibles, no requiere de ocurrencias absurdas ni de trampas mentirosas. Hoy visitar Yucatán es motivo de presunción y son las cosas buenas que se tienen, y se deben, contar.