Carlos Ramos Padilla

 Ivonne Melgar se introdujo a la difícil tarea literaria. Escribió un libro titulado Xingona. Una mexicana contra el autoritarismo. Un contenido que descansa en la biografía política de Xóchitl Gálvez.

Ivonne es reconocida por su amplio y constante profesionalismo como periodista y ahora emplea todas las herramientas, incluso uno de los géneros más difíciles-la entrevista- y el reportaje, para introducirnos a lo más íntimo y humano de una candidata a la presidencia.

Una mujer, Xóchitl, que ha emprendido una enérgica batalla contra un gobierno sordo, autoritario y con marcados índices de presuntas irregularidades, ilícitos y corrupción.

Tiene su derecho natural a expresarse, pero se ha encontrado con un dique de desprecio por parte del presidente. Mantiene pues una lucha desigual pero no menor. Nadar contracorriente la fortalece y le ofrece mayor dignidad en el esfuerzo.

Las líneas escritas por Ivonne no corresponden a una falsa adulación sino, que como siempre, presenta una valoración crítica y fundamentada. Inicia todo luego de una conversación – entrevista- con Xóchitl en donde se diseccionan los antecedentes, orígenes, formación universitaria, tarea empresarial y riesgos políticos.

Una esgrima de ideas que duró cerca de diez horas. Ahí se narra el menosprecio a una mujer por ser humilde, se intenta atorar su desarrollo por la discriminación y se le colocan obstáculos hirientes en su trayecto. Sin duda eso le otorgó carácter, disciplina y valentía. La descripción impacta desde el título del primer capítulo “Una Naif y mal hablada en el gabinetazo”.

Diría que es un encontró entre la inteligencia y la forma más barata de la expresión: la grosería. Pero eso no le Impide atacar temas tan delicados como la Reforma a la ley Indígena. El empuje se logra por la asistencia siempre de personajes de talento que le rodean y asesoran y esa es materia de divulgación en el capítulo dos del libro.

Viene entonces su fuerza empresarial y empleo su chispa para enaltecer su responsabilidad frente a la Oficina para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Por ello no cae en las expresiones de “primero los pobres” por qué no utiliza a los vulnerables – como ya lo reconoció amlo en su ejercicio de poder- como estrategia política.

“La niña de Tepatepec”, es el crudo tercer capítulo donde se nos relata una infancia demoledora, desde el parto en el que casi pierde la vida su madre, la convivencia con siete hermanos -dos muertos por causas curables- el aseo corporal con jícara, el uso de la fosa séptica, el alcoholismo y la violencia de su padre.

Los otros siete capítulos, presentan unas narrativas especial: “Una india en el DF”, “La empresaria de los edificios inteligentes”, “Una terca manera de hacer política”, “La hermana secuestradora”, “Prisas y excesos de una alcaldesa”, “La senadora rebelde” y “La presidenta Xóchitl”.

En conclusión, podría decir que es un libro temporal pero un testimonio permanente. Es un archivo indispensable en estos días y representa un ejercicio pulcro de una pulcra periodista siempre defensora de sus convicciones y con una credibilidad a toda prueba. Valiente la que escribe y valiente la candidata. Dos mujeres que no necesitan pelearse con el género porque el talento las distingue. No cargas, ambas, con lastres ajenos. Sus biografías son su tarjeta de presentación.

 Muy interesante conoceré las aptitudes de Ivonne como traductora de historias al igual que de Xóchitl quien se ha ganado el éxito por mérito propio no por servilismos y condicionamientos humillantes.