• El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, destacó que el acuerdo con empresas y tiendas de autoservicio ha permitido mantener estable el precio de la canasta básica

Carlos Lara Moreno

El Gobierno federal y la iniciativa privada renovaron el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), estrategia que busca contener el aumento de precios de productos básicos y proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas, especialmente las de menores ingresos.

Durante la ceremonia de renovación del acuerdo, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, afirmó que el PACIC se ha consolidado como una política pública contemplada dentro del Plan Nacional de Desarrollo y el Plan México, al combinar acciones gubernamentales con compromisos del sector privado para frenar las presiones inflacionarias.

“El PACIC surgió como un mecanismo de colaboración voluntaria orientado a proteger el poder adquisitivo de la población, particularmente de los hogares de menores ingresos”, señaló.

El funcionario recordó que México enfrentó en 2022 uno de los episodios inflacionarios más complejos de las últimas décadas, derivado de los efectos de la pandemia de COVID-19 y del conflicto armado en Ucrania, factores que impactaron las cadenas globales de suministro y elevaron los costos de alimentos, energía y transporte.

Amador Zamora destacó que la estrategia permitió contener el precio de la canasta básica en mil 129 pesos a finales de 2022, reducirla posteriormente a mil 39 pesos en febrero de 2023 y fijar, desde noviembre de 2024, un precio máximo de 910 pesos.

“Con la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum se estableció un precio máximo de la canasta de 910 pesos, lo que representó una reducción de 12.4 por ciento”, afirmó.

De acuerdo con el titular de Hacienda, los reportes de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) muestran que actualmente la canasta básica se mantiene por debajo de ese umbral.

“Hoy la canasta PACIC se mantiene por debajo de los 910 pesos, lo que muestra una estrategia de concertación exitosa, apoyada por el esfuerzo de los proveedores y tiendas de autoservicio participantes”, sostuvo.

El acuerdo involucra a 32 empresas proveedoras y cadenas comerciales que se comprometieron a mantener estables los precios de 24 productos esenciales, entre ellos carne de pollo, res, pescado, huevo, leche, pan, harina de maíz, frutas, verduras, azúcar, pastas, aceites y artículos de higiene personal.

Amador Zamora reconoció que en semanas recientes se registraron presiones en algunos productos perecederos, por lo que la presidenta Sheinbaum convocó a productores, comercializadores y cadenas de autoservicio para reducir márgenes de intermediación y contener alzas de precios.

Asimismo, adelantó que el Gobierno federal analiza ampliar el número de productos incluidos en el PACIC.

“Tenemos la instrucción de la presidenta para ampliar productos donde los proveedores y los puntos de venta se comprometan a mantener precios, así que hemos comenzado la revisión de propuestas que sumen al marco del PACIC para asegurar la estabilidad de precios de un mayor número de productos”, dijo.

El secretario aseguró que el modelo mexicano ha despertado interés internacional y reveló que funcionarios de diversos países han solicitado información sobre el programa para analizar su posible implementación.

“Cada vez que la presidenta mantiene estas reuniones públicas de concertación recibimos llamadas de diferentes autoridades gubernamentales de diversos países para conocer más detalles del contenido, alcance y recomendaciones para implementar esta misma iniciativa”, comentó.

Finalmente, Amador Zamora subrayó que la renovación del PACIC representa un compromiso social en favor de millones de familias mexicanas.

“Hoy no solamente renovamos un acuerdo económico; renovamos un compromiso social con millones de familias mexicanas”, expresó.

Añadió que la estrategia envía una señal de estabilidad y confianza en un contexto internacional complejo.

“La renovación del PACIC es una señal positiva que da confianza y certidumbre a todo el país. México es una economía responsable, con finanzas públicas sólidas y con capacidad para construir soluciones mediante el diálogo entre los sectores público y privado”, concluyó.