Luis Mena Pantoja
El Museo Regional de los Pueblos de Morelos, Palacio de Cortés, concluye la celebración de su 50 aniversario con una exposición compuesta por 17 piezas de diferentes disciplinas artísticas, producidas por 19 creadores representativos del actual movimiento artístico morelense, distribuidas en las diversas salas y espacios del recinto, para posibilitar un acercamiento del público con la historia del museo y su presente.
Tras la renovación del segundo nivel del recinto, el espacio museístico de Cuernavaca reabre sus puertas con la exposición El caballo se extravió. Arte contemporáneo en el Palacio de Cortés, que continuará abierta al público hasta el 31 de marzo de 2025.
Entre las principales piezas que se exponen está la titulada Danza, de German Venegas, inspirada en culturas ancestrales como la hindú, la mexica y la maya, que da como resultado figuras híbridas que rescatan la intención de los escultores mexicas y tlahuicas.
Además, el artista Tonatiuh Pellizi creó Mensajes acrónicos, consistente en unas antenas parabólicas elaboradas con piedra volcánica, inspiradas en los tradicionales molcajetes; y Miquiliztli. La voz del nahual, es una obra del pintor Cristo Contel, que plasma la tradición de la pintura abstracta estadounidense, los grafitis urbanos y los jeroglíficos mayas, en aras de crear una fusión y una metáfora visual entre estos mundos.
En tanto, la creadora María Antonieta de la Rosa presenta un textil con la reproducción del Monumento 9 de Chalcatzingo, recientemente recuperado, el cual se elaboró con una máquina, por lo que su propuesta combina lo tradicional con la tecnología.
A través de este proyecto de intervención se establece un diálogo entre el acervo del museo, su discurso y la creación artística local, informó el titular del MUREPUMO, Rodolfo Candelas Castañeda, quien indicó que de esta manera abre nuevamente el museo, luego de la remodelación efectuada durante el mes de septiembre por la Secretaría de Cultura federa y el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El funcionario destacó que la idea surgió de la inquietud de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH y de la dirección del MUREPUMO por crear un vínculo entre las siete salas del recinto, el mural de Diego Rivera y las diferentes manifestaciones artísticas que se generan en la región.
El artista visual Cisco Jiménez, curador de la exposición, explicó que el proyecto partió de una revisión exhaustiva del propósito del MUREPUMO, en la que se determinó la importancia de que sea un organismo vivo y abierto a incorporar el arte actual, por ello, la selección de las piezas es representativa de las tendencias del arte contemporáneo de Morelos y de Cuernavaca, para ofrecer al público una propuesta fresca e innovadora.
Cabe destacar que los objetos en exhibición no se concentran en un único espacio, sino que se distribuyen en las diferentes áreas del museo, entre el material arqueológico e histórico del acervo, para propiciar contrastes y diálogos interesantes entre su pasado y su presente. Esta disposición corresponde a la idea metafórica que dio origen al nombre de la exposición, el cual alude al desastre y caos que significó la invasión española, de la que se desprende una anécdota que relata que uno de los caballos de los conquistadores se desilusionó y huyó hasta perderse en las llanuras rumbo al norte, explicó Cisco Jiménez.














