La senadora morenista María Soledad Luévano Cantú presentó una iniciativa para que las Iglesias tengan acceso a medios de comunicación, las autoridades gubernamentales asistan a templos sin ser amonestadas e, incluso, puedan reunirse allí para desahogar encuentros políticos.
El documento borra el «principio histórico de la separación del Estado y las Iglesias», aunque conserva el carácter laico del Estado mexicano.
Paisana del coordinador Ricardo Monreal, la parlamentaria zacatecana aduce en el documento que los avances en materia religiosa requieren de la adecuación de orden jurídico nacional a las disposiciones constitucionales y del derecho internacional aplicables.
Entre otras cosas, esto implica la necesidad de poner al día la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.
De acuerdo con la iniciativa, ésta tiene por objeto la plena vigencia del derecho a la libertad religiosa, de conciencia y de convicciones éticas, así como el reconocimiento de derechos inherentes de la libertad religiosa y la libertad de culto.











