Enrique Escobedo

La idea o concepto que se tiene acerca de la opinión pública se sustenta en encuestas y muestreos que, mediante entrevistas presenciales, por teléfono o “Focus group”, realizan las casas encuestadoras a fin de saber acerca de preferencias o indiferencias hacia ciertos personajes más o menos relevantes de la vida nacional, de hechos sociales, políticos y económicos y de marcas y productos del mercado. Finalmente son muestras subjetivas de percepciones, de generalidades y de tendencias. En lo particular, en el ámbito de la política, las encuestas a la opinión pública nos hacen saber acerca de los niveles de aprobación o rechazo social de tal o cual candidato o gobernante.   

Las instituciones públicas, privadas y los medios de comunicación sistemáticamente organizan encuestas y eso les permite saber en números absolutos y relativos lo que perciben determinados grupos sociales por sexo, por edad y por nivel socio económico respecto a un producto, una política pública o un personaje y, consecuentemente, sirven para ubicarse y posicionarse en el mapa político, económico y social y consecuentemente tomar las decisiones que procedan. Además, sirven con el propósito de detectar demandas y necesidades sociales. En otras palabras, lo importante de las encuestas y muestreos es el difícil paso de transitar de la cuantitativo a lo cualitativo. Digo difícil porque saber interpretar estadísticas requiere habilidades especializadas y capacidades aprendidas.

Las recientes encuestas que ha leído acerca de la aprobación de la presidente Claudia Sheinbaum es que asciende al 80%, lo cual es magnífico en términos de imagen. Pero, eso se debe en gran medida al buen manejo que su equipo de comunicación hace de ella. Pero hay preguntas que no se publican o no sabemos de ellas o las casas encuestadoras no investigan. Por ejemplo, me gustaría que preguntaran: ¿considera usted que la presidenta Sheinbaum gobierna o tiene a sus espaldas la figura del expresidente?, ¿sabe usted que la economía mexicana apenas crecerá este año?, ¿sabe usted que la mitad del gabinete de la presidenta es gente del equipo de López Obrador? Esas y otras preguntas similares a las aquí descritas son relevantes, pues cuando yo hago esas tres preguntas en el microcosmos en el que me desempeño, las repuestas son que ella no gobierna sola, que la economía va mal y la mitad del gabinete le reporta a AMLO. Pero mi círculo de amistades no representa a la opinión pública.

Debido a que soy un hombre ecuménico tengo amigos chairos y están convencidos de que Claudia Sheinbaum gobierna sola y que AMLO cumple su palabra de no intervenir en política. Incluso me piden que demuestre el Maximato obradorista. Yo recurro al método inductivo que parte de observaciones especificas a fin de llegar a conclusiones generales, pues discurro mi pensamiento de lo particular a lo general. Entonces les argumento, por ejemplo, acerca de las designaciones de López Gatell en la Organización Mundial de la Salud y del tabasqueño Juan Antonio Ferrer, en calidad de embajador ante la UNESCO. Sendos personajes fueron nefastos en la gestión pasada, el primero no supo conducir la crisis sanitaria del COVID y el segundo fue tan mediocre que en la práctica el gobierno actual ya desapareció al INSABI. Ahora la cuestión es: ¿Claudia Sheinbaum los premia por su pésimo desempeño o por recomendación de su mentor? Con dicho ejemplo y por el método aludido queda claro que ella obedece los mandatos de Palenque.

Empero, estoy casi seguro de que la generalidad de la población considera que el mentor de la presidenta la respeta y que ella solita manda. Por eso me interesa la pregunta. Sin embargo, soy escéptico, las casas de encuestas si formulan la pregunta queda claro que la respuesta no saldrá a la luz pública, pues aunque somos minoría quienes vemos un Maximato, basta que sea el 5% de los encuestados, ella quedará en entredicho, pues en el análisis de la transición de lo cuantitativo a lo cualitativo Morena y Sheinbaum quedarán en evidencia. No obstante, son preguntas que se deben de formular a la sociedad y debemos conocer transparentemente las respuestas.