José Cruz Delgado
Desde que el morenista Alfredo Ramírez Bedolla, asumió la gubernatura de Michoacán, la violencia se incrementó de manera alarmante, ejecuciones masivas, hallazgo de fosas clandestinas, feminicidios, desapariciones forzadas y desplazamiento han sido el sello de su administración y nadie, ni las y los diputados al congreso del estado han sido capaces de llamarlo a cuentas, excepto el PRI a través del diputado Memo Valencia Reyes que busca protagonismo para sacar raja política de manera oportunista.
Las y los legisladores en lugar de llamarlo a que rinda cuentas, aseguran que la estrategia de seguridad implementada por Ramírez Bedolla ha dado buenos resultados evitando confrontaciones que el Jefe del Ejecutivo asumiendo una actitud sumisa, sobre todo los morenistas y petistas, empezando por Baltazar Gaona García que es utilizado para golpear a los adversarios políticos y promocionar a funcionarios con fines político-electorales desde la sede del Poder Legislativo gozando de la protección e impunidad de su amo y señor.
Ramírez Bedolla está en el ojo del huracán debido a su propuesta de que sea la Guardia Nacional asuma las tareas de seguridad en los municipios evadiendo su responsabilidad, y no conforme con ello acusa a los alcaldes de algunas localidades que lejos de ayudar en las labores de seguridad o en operativos obstaculizan los trabajos. Algunos diputados aliados como Baltazar Gaona y Reyes Galindo del PT respaldan su propuesta de desaparecer las policías municipales.
El presidente municipal de Morelia, Poncho Martínez señala que las corporaciones municipales deben ser fortalecidas no destruidas, pues cada nivel de gobierno debe cumplir con la parte que le corresponda tal y como lo establece el artículo 115 de la Constitución Federal.
Dice que el gobierno federal abandonó a los municipios y que durante la administración 2015-2018 había recursos cercanos a los 180 millones de pesos que servía para la compra de patrullas y equipamiento y ahora ese dinero lo concentra la federación.