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José Cruz Delgado
No hay duda, qué chingones son los elementos del ejército, de la fiscalía de Michoacán, guardia nacional y guardia civil, pues un mega operativo detuvo a al menos 25 personas, entre ellas seis mujeres que presuntamente pretendían tomar las armas y lanzarse contra la delincuencia organizada en la tenencia de La Ruana, perteneciente al municipio de Buenavista.
Reorganizar las autodefensas es, para las autoridades un delito grave, querer acabar con la delincuencia en la tenencia de La Ruana, también, pero ¿qué cree? a los presuntos delincuentes no se les persigue y andan como Juan por su casa actuando en total impunidad, mientras que la gente honesta y trabajadora que ya no aguantan a los delincuentes se les persigue y detiene por querer defender sus vidas, las de sus familias y el poco patrimonio que les queda.
Resulta que de manera sorpresiva llegaron a ese pueblo, cuna de los exautodefensas y de Hipólito Mora, militares, y agentes de la fiscalía que supuestamente derivó en la detención del líder de un «movimiento armado», imagínese usted, así le llamó la fiscalía a ese puñado de valientes que se atrevieron a traer un arma para acabar con la delincuencia.
Hay que recordar que hace aproximadamente una semana la gente fue convocada a tomar las armas y alzarse contra el crimen organizado, y los guardianes de la ley, en lugar de ir tras los delincuentes como se los ha exigido la población, va contra ella por «alzados y revoltosos, y por portar presuntamente de uso exclusivo del ejército, como si para enfrentar al crimen organizado se requieran rosas, pero ya recordé, a ellos puros abrazo y a los alzados honestos y valientes cárcel y garrotazos.
Así pues, dando muestras de poderío, por las calles
circularon camionetas del Ejército, Policía estatal y Fiscalía General del estado de Michoacán para detener a un presunto líder de un movimiento armado que pretendía tomar las armas y combatir al crimen organizado, en la comunidad de “La Ruana”.
Se confirmó más tarde que se trató de Antonio T, primo de uno de los escoltas que murieron en el ataque al fundador y líder de las autodefensas Hipólito Mora Chávez, abatidos en una emboscada en La Ruana, el pasado 29 de junio.
Se dice que Antonio pretendía encabezar el levantamiento contra la delincuencia organizada, pero fue capturado junto con más de una veintena de hombres y mujeres hartos de la delincuencia, a quienes presuntamente se les aseguraron armas de fuego y equipo táctico.
También trascendió que se detuvo a Jesús B., sobrino del ex líder Hipólito Mora, mientras que los auténticos criminales seguramente estaban orinándose de la risa.
Y como siempre, para lavarse las manos por su incompetencia, el militar vestido de azul y secretario de dizque seguridad pública, José Alfredo Ortega Reyes, dijo que no se descarta que sean personas afines a delincuentes de la zona de Buenavista, pero no supo decir a que grupo pertenecen, o sea que puras conjeturas, a ver si no se les cae la carpa del circo.
















