Miguel Ángel López Farías

Me gusta caminar por el Zócalo de la ciudad, muchos siglos de historia en un solo sitio, debajo de los pies de quien la visita se encuentran verdaderos tesoros de nuestro pasado…

Zócalo, por aquella fallida construcción de Antonio López de Santa Ana o plaza de la constitución, por las leyes de Cádiz… como se desee, es ahí en donde un poderoso corazón nacional late y que hoy, por el deseo de la trascendencia del gobierno en turno se determinó elevar una maquetota de lo que se supone fue el Templo Mayor de la época mexica, está bien, en el GCDMX traen ganas de un festejo patito sobre la fundación de Tenochtitlán, se ignoran los códices MENDOZA Y MEXICANUS (los más antiguos sobre ese tema) además la crónica Mexicáyotl  de Alvarado Tezozómoc y LA LEYENDA DE LOS SOLES que indican que fue en el 2- CALLI (1325) o sea un 13 de abril.

Pero a los operadores de la “caja china” defeña les dio por cuadrar esto de la primera piedra tenochca en otros años datados, 1363 o 1364… en fin, deberíamos tener en cuenta que aún antes del arribo de los aztecas a el islote, existían otras poblaciones con hasta dos mil años de antigüedad, digo, por si le quieren escarbar y que fue el emperador Itzcóatl el que reinvento la historia para darle un traje a la medida a la grandeza de su pueblo, es más, fue con ITZCOATL con quien se crea la imponente deidad de Huitzilopochtli.

Esto de andar ajustando los sucesos del pasado es muy común en gobiernos que no dan respuesta para el futuro, la poca utilidad de este evento lo podemos encontrar en la revisión de un pueblo que llegó a convertirse en un imperio, pero que como todo aparato político y de gobierno recurrió a su aplastante poderío militar y de conquista y así fue, Tenochtitlán hizo valer su presencia en gran parte del territorio que hoy es México, pero los pueblos dominados no eran precisamente sus protectorados, eran naciones subyugadas, comprometidas a entregar riquezas y vidas para que fuesen empleadas al gusto del tlatoani, si algo aguardaban los pueblos conquistados por los mexicas era rencor, ¿por qué creen que un puñado de españoles pudieron encabezar la rebelión en contra del Imperio?

Y claro que los peninsulares fueron sanguinarios, solo que ellos contaron con la sed de venganza de las regiones dominadas por el centro… así que dejemos de ser una bola de patrioteros, quitemos la cara de enojo cuando se nos quiere vender una historia que no fue así, ni los españoles traían al diablo en lomo de caballo ni los mexicas eran un pueblo indefenso y sin enemigos de costa a costa.

Lo que se dio al final es lo que hoy somos, ni más ni menos, y si este gobierno quiere de verdad reivindicarse con los indígenas, que se deje de ese folklorismo ranchero y vaya por ellos a su rescate, que aún quedan miles en el país que no saben lo que es vivir como las castas criollas que hoy gobiernan… ¿o cómo se apellidan los que nos gobiernan?