Miguel Ángel López Farías

Que conste que este picotazo se escribe un par de horas antes de que se anuncie la morena corcholata rumbo a la presidencia.

Apelaré a la historia de este drama, Claudia será quien reciba el bastón de mando (le van a dar el bastón, pero quién manda no le dará el poder de ejercerlo).

Y el problema no es Claudia, la fotografía se detiene en López Obrador, mismo que se ha negado a ser un jugador de la democracia, no tiene ese ADN, no le interesa que los votos valgan, no hay libertad de ir en su contra, el, desde un principio preparo a la doctora Claudia, le limpio el camino, puso a su disposición todo el aparato de gobierno para que la ex jefa de gobierno se luciera, nunca permitió que Claudia tuviese pulmones propios, cuando la doctora manifestó no estar de acuerdo en cómo se llevaba el tema de COVID, lanzo un par de dardos en contra de el carnicero Hugo López Gatell… y poco le duró el gusto, tuvo que reconvenir su postura y regreso al redil. 

López Obrador es un zorro electoral, sabe para qué sirven los apoyos económicos que su gobierno regala, conoce muy bien el acta de nacimiento de esos mexicanos que anhelan el milagro de su gobierno.

El busca que su cuarta transformación lleve sus apellidos orbit et orbit y que las calles de este país contengan su nombre… para tal fin es que prohíjo a Claudia, a nadie más, esos otros más le significarían negociar, ceder, adaptarse, correr el riesgo de irse al cementerio del olvido de los expresidentes.

Y ojo, esto no quiere decir que Claudia, en algún momento, decida, ya con la banda cruzada en el pecho, lanzar el grito de adelita y mostrar independencia…pero no tanto.

Marcelo tiene una sola puerta, negociar o salir arrojando piedras al rancho y buscar otra ganadería, allá, por dónde se siembran naranjas.

No hagamos tango de esto. El proceso interno de morena nunca, ni remotamente, fue confeccionado para que se vistieran de demócratas. El show es de un solo hombre, y aunque a Marcelo no le guste, hay mucho de inocencia en su preocupación, pues el, como pocas personas, sabe que la única persona que el presidente apoyo, desde su creación es Claudia y no el.

Solo que con esto se abre una grieta, profunda, una que en su momento mató al PRD, cuando estos hombres y mujeres de «izquierda » enloquecen con el poder, al grado de devorarse a sí mismos. AMLO, el caníbal.