Miguel Ángel López Farías
Los del verde ecologista la volvieron a hacer, a los de Morena no les alcanzaban los números para ir por todo el botín de los fideicomisos,109, pero no podían faltar los mercenarios del verde en la cámara, mismos que se habían colocado de lado de la oposición y con ello evitar que el partido del mandatario se quedase con toda la canasta fiduciaria y el montón de dinero que significa,los de Arturo Escobar finalmente hicieron lo que mejor saben hacer, arrodillarse ante su amo el de Palacio y le dieron los votos suficientes para que el portazo se diera.
¿Qué sucederá con el dinero de los fideicomisos? Los manejará Hacienda, como parte de una bolsa presupuestaria que, dice Arturo Herrera, titular de la SHCP, se irá directo a los proyectos de los interesados, brincando las rutas burocráticas y administrativas de los encargados de los fideicomisos, seguramente existe algo de razón en aquello de que muchos dineros se ocupaban de manera discrecional y que quienes tenían la llave de la caja registradora no actuaban de manera transparente, pero veamos la historia desde la otra esquina, pues nada garantiza que los nuevos cadeneros de esos recursos vayan a actuar de manera honesta o lo que sabemos, que siendo una arma económica muy poderosa en manos del presidente este se convierta en una más de sus herramientas de control político y electoral, hablamos de miles de millones de pesos que pasarán de un fondo de fideicomisos que inyectan a pilares como protección ante desastres naturales, apoyo para los creadores o artistas o algo muy importante, la ciencia y la investigación y que según la promesa de los diputados votantes, estos dineros no dejarán de fluir, solo que conociendo al que los manda, ya nos imaginamos la discrecionalidad con que habrán de operar dichos recursos, digo, solo falta que también el ejército los administre.
Seamos serios, el año entrante significa para el presidente la madre de todas sus batallas, está en juego el control del Congreso y perder esa trinchera le significa ir sepultando el proyecto amloista, pues entonces sí, un congreso en manos de una oposición real le ataría las agujetas al presidente.
Dejaríamos de ser testigos de la ignominia de los diputados de Morena y sus damas de compañía del verde. Los fideicomisos ya están en manos de Hacienda, son del presidente, es su aceite para que las balas electorales no se ceben, pero va a necesitar más dinero, así que a cuidar hasta las limosnas de la villa de Guadalupe.














