Miguel Ángel López Farías 

Pues sí, el presidente se los «desayuno», 180 mil o los que hayan acudido al Zócalo fueron parte del platillo de lo que hemos advertido, el mandatario es el amo y señor de la agenda , tanto que la marcha y concentración del sábado huele a anécdota, y ojo, a esos mexicanos, como a millones más no les hace falta razón en mostrar su enojo y frustración ante lo que es ya uno de los gobiernos que más desastres ha acumulado en tan poco tiempo, sino que la acción sabatina no deja de ser una  estampa inocua que no hunde al buque de la 4T y reitero que al final del día el presidente, muy a su zorruno estilo, les da una sobadita y los conmina a no «comer ansias», asemejando al trato que se le da a un niño.  

Es más, los vuelve a «torear» invitándolos a que se esperen al proceso electoral del próximo año… y así será el juego, tal y como lo hemos advertido, de la mano de un personaje que creció en la protesta, que maneja el chantaje político y que no asume responsabilidades, que ha conseguido elevar su castillo de la pureza desde el ataque y las descalificaciones hacia sus adversarios, y que les tiene muy tomada la medida a los que protestan desde la llamada «sociedad civil».  

Pero no podemos negar que el presidente de eso se alimenta, de la división y el encono, que a cada ataque hacia él lo convierte en ventaja pues su formación es el de la «victimización», así le ha funcionado y no veo porque habrá de cambiar de ruta, más ahora que necesita que sus grupos duros, sus fieles salgan a dar la cara por su proyecto y lo mantengan con vida para no perder el Congreso el próximo año. 

El problema ahora toca a los manifestantes, pues la respuesta no es de ninguna manera llenar el Zócalo en plan de protesta-turística, sino que esa fuerza social se dirija hacia el voto efectivo y útil, ¿A quién habrán de reforzar para que un movimiento como el de FRENAAA valga la pena?, ¿Qué partido político levantará esa bandera? porque si me responden que estas protestas son apartidistas, perdóneme, pero eso es pecar de inocente y hasta de ignorante, la batalla del próximo año se dirimirá en las urnas, con votantes, sin abstenciones, y los jugadores serán los partidos políticos, y que yo sepa FRENAAA no lo es, así que, siendo pragmáticos, que nos vayan explicando que rutas políticas y electorales se darán en este contexto de crispación. 

Y me iré un poco más hacia el fondo, el gran ausente en todo este debate tiene que ver con la urgente necesidad de un nuevo acuerdo social y económico, de justicia e igualdad, pues se habla de pedir la renuncia de un presidente, pero no se explica que modelo nos conviene a todos, porque si se trata de regresar al viejo esquema de privilegios a unos cuantos, en donde el PRI maiceaba a sus incondicionales, pues estaríamos repitiendo los mismos errores que nos han llevado a este caos, así como solo confiar en que la única potestad para acabar con los pobres la tiene un presidente que poco sabe de economía, que se niega a los equilibrios y que ya sabemos a dónde manda a las instituciones. 

Impactos como los de FRENAAA de este sábado no llegaran más allá mientras no encuentre una figura gigante tal y como ocurrió con un Cuauhtémoc Cárdenas, quienes en su momento tuvieron el respaldo de una enorme base social, porque significaban una propuesta, no solo un cambio, no solo una solicitud de renuncia.