Miguel Ángel López Farías
¡Joder!, dígalo así, con acento español; ¡JODER!, Que ganas de estar perdiendo el tiempo en una descremada e inútil batalla epistolar y publicitaria entre México y España.
El ex peje hizo sonar la campana y se lanzó a los chingadazos (esta mexicanísima expresión si aplica) en contra de la mal llamada madre patria ( yo prefiero que mi madre tierra sean la maya y la mexica), exigió que la corona y su rey Felipe VI le ofrecieran disculpas a nuestro pueblo, y de paso a Latinoamérica , por las atrocidades cometidas durante la conquista, y desde Madrid le respondieron con una serie de gigantescos pendones (más en tono de narco mantas) que «NO HAY NADA POR LO QUE PEDIR PERDON».
, claro que nuestra presidenta Claudia Sheinbaum no podía fallar a la máxima de:» mi Andrés, el barrio te respalda! y decidió continuar con la cámara húngara girándole instrucciones a el embajador de nuestro país en España para que ni se asomara a los festejos de las fiestas de la hispanidad llevadas a cabo en Madrid, el pasado 12 de octubre.
y mire que, si queremos echarle gasolina al fuego, algo hay de razón en lo que se alega por parte del gobierno mexicano, pues los conquistadores y sus métodos fueron muyyyyy violentos, propios de los soldados de cualquier imperio y el español no iba a venir portando flores blancas y rezando para que el tlatoani en turno les entregara las llaves de Tenochtitlan y celebraran con pozole de trompa de puerco y mucho pulque. otro hecho histórico es que el imperio mexica gozaba de una enorme cantidad de enemigos, producto de la conquista de las fuerzas guerreras mexicas, mismas que no se quedaban atrás en eso de aplastar a poblaciones enteras (habría que preguntarle a los tlaxcaltecas y las dosis de terrorismo que recibían desde el lago de Tenochtitlan).
La espada y la cruz no eran menos sanguinarias que los sacrificios humanos dedicados a los distintos dioses del panteón azteca… y el brutal choque entre ambas naciones dio a luz a esta nación, somos el producto de la mezcla de esas sangres y que en el mundo se le conoce como el ser mexicano o mexicana.
Pero mire, sospecho que el que inicia la bronca, o se da el ex, le deja una herencia incomoda a la presidenta Sheinbaum, pues a ella no se le ve tan convencida de querer seguir garafateando los muros de la discusión, pues, ¿que ganaría con esto?,¿realmente los ciudadanos de aquí y de allá están preocupados por un pleito parecido a agarrón de secundaria en donde no se pasa de los empujones e insultos, pero nadie suelta el primer guamazo?
¿Acaso el turismo se desplomo y ningún mexicano quiere ir a tomarse fotos a la puerta de Alcalá o los gachupines cancelaron su viaje a Cancún?
no he visto quemar playeras del Barcelona o del Real Madrid, ni allá escupen las fotografías de Hugo Sánchez, este pleito no toca a los pueblos de ambos continentes, punto.
Pero ya que traen la adrenalina a tope los rijosos , sugiero que aprovechen sus ganas de arrojar sangre y lancen un par de reclamos mucho más sólidos, ¿ por qué no México le arma un broncón a los gringos por el robo de más del 111 por ciento de nuestro territorio en el año de 1847, cuando sufrimos la invasión de sus tropas y se quedaron con Texas y la alta california, la bestia de su presidente James Polk no se anduvo con pequeñeces y ejecuto el robo del siglo en contra de México ?,¿ o mejor, que el rey Felipe VI expulse a los árabes de su territorio por la dominación que duro ocho siglos hasta 1492, cuando el último rey Nazarí entrego granada a los reyes católicos?.
La lógica no aplica en los sucesos históricos, es como es, con inclinación hacia los vencedores y olvido para los vencidos, pero en nuestro asunto, es el resultado del choque de algo más que dos naciones, la mexica no era lo que hoy entendemos como México, y la españoles no era lo que hoy significan para Europa.
digan lo que digan ambos gobiernos, no significa el sentir de sus pueblos, es inútil saliva, demagogia, arrogancia y ganas de perder el tiempo en discusiones propias de cantina.
















