Miguel Ángel López Farías
En la madrugada del domingo 14 de marzo perdió la vida Leonel Luna, ex delegado en Álvaro Obregón, el dictamen de la fiscalía indica que el exceso de velocidad y el alcohol provocaron el accidente.
Personajes cercanos a Luna indican que no tomaba, que era abstemio, Lia Llimón entre una de esas voces, aseguró que era totalmente abstemio. Son varios los columnistas que indican que algo muy sospechoso se teje entorno a este caso, algunos hablan de “limpieza de enemigos” de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum. Francamente se trata de un asunto grave, pero no imagino a la jefa de gobierno recurrir a acciones gansteriles, y siendo aún más franco, con un personaje que, aunque se lamenta su muerte no representaba ningún tipo de peligro para, digamos, la carrera de doña Claudia.
Ojo: a la jefa de gobierno se le puede quemar el mando central del metro o “chispar” la alerta sísmica, pero de ahí a colocarla como una mente criminal es ya un despropósito. colegas como Héctor de Mauleon, sin embargo, son mucho más precisos en las pistas que podrían arrojar luces sobre esta muerte y que tendrían que ver con algo lamentablemente común en toda la ciudad (no solo la Álvaro Obregón) e implica a los racimos de bandas de narcos, la información que se tiene involucra a funcionarios de la alcaldía con bandas y narcomenudistas conocidos como del “Maestrin “ y que mantienen una guerra a muerte en contra líderes de comercio ambulante, controladores de vías públicas y muchos actores que no llegan a ser de la talla de la unión Tepito de esos “corporativos” de las drogas y la extorsión.
Vamos, lo que Leonel Luna pudo haber conocido y que recababa para darlo a conocer a colegas periodistas pudo haber retratado el nivel de penetración de criminales en una demarcación nada distinta a las demás.
Es conocida la capacidad imaginativa de algunos columnistas, el deseo de cobrar facturas en contra de la jefa de gobierno, está bien, solo que en estos guiones no todo cuadra y forzar con el escrito de novela de Mario Puzzo a un lamentable accidente que, por cierto, las cámaras, dicho por los del C5, no registran ningún auto que haya golpeado a el de Leonel Luna, descartando el atentado y aun así empujar la idea de una vendetta, es, por lo menos en este caso, de risa loca… si a esas vamos, hubo más “producción”en el atentado a Harfuch.