El presidente de la Liga MX, Enrique Bonilla señaló que habrá una nueva campaña de concientización para todas las aficiones en donde se busca erradicar el grito despectivo que le hacen al portero cuando despeja el balón, si los gritos de la afición suben de tomo el partido podría ser suspendido y será aplicado de la fecha 11 hasta terminar el partido.

El principal grito que se quiere quitar en el aficionado es el de “he puto”, además de los gritos racistas y todos los juegos tendrán tres llamadas de atención.

La primera llamada es  una cierta expresión, el árbitro tendrá que suspender el partido, el sonido local tendrá que dar aviso.

La segunda llamada es si se repiten los gritos el sonido local, la pantalla, y medios que transmitan el partido anunciarán a la afición que el encuentro será suspendido unos minutos y luego regresarán a la cancha.

Y la siguiente y última llamada el próximo partido se jugará a puerta cerrada.

Bonilla destacó que el árbitro será el encargado de tomar las medidas de en que momento parar el encuentro; “no es único y exclusivo de la palabra puto. Es el concepto contra la discriminación y racismo. No sólo es puto al portero, cualquier grito, cántico, expresión que vaya en contra de la diversidad”, agregó Bonilla.

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