El autor es quien da al inquietante lenguaje

de la ficción sus unidades,

sus nudos de coherencia,

su inserción en lo real.

Michel Foucault

 Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Estimado amigo lector muchas gracias por su tiempo. Se lo dijeron al presidente y se aferró, los especialistas le advirtieron que si verdaderamente busca transparencia y terminar con la corrupción -en una cruzada que según inició desde el primer día de gobierno de la 4T-, no debería dejar de lado el ejercicio de las licitaciones, ni mucho menos utilizar la figura de adjudicación directa de manera discrecional para los proveedores del Gobierno Federal.

Pues como en otros temas el presidente no hizo caso y la bomba ya le reventó en las manos. Hay varios funcionarios a los que López Obrador les quemaba incienso, empresarios que santificó y empresas, según él, no son corruptas, y que hoy se encuentran bajo la lupa de presunta corrupción, así lo han documentado varios medios de comunicación, inclusive por los que le son afines a la 4T.

El tema obviamente no le ha caído nada bien al presidente, luego de que aceptara que si ha perdido fuerza en el gusto y la preferencia de la ciudadanía según las encuestas. Luego de la rechifla y reclamos que recibió en su tierra, Tabasco. Y los cuestionamientos a su alfil y enlace con los empresarios Alfonso Romo, a quien investigaciones periodísticas lo llaman “un cacique en el paraíso maya”, porque una de sus empresas explota el agua de la zona causando daño ecológico.

Una investigación realizada por el medio de comunicación Quinto Elemento encontró que: 171 compañías creadas entre noviembre de 2018 y diciembre de 2019 recibieron durante el primer año de gobierno transferencias por un monto global de 366 millones de pesos por parte de 92 dependencias de la administración lopezobradorista.

Estas compañías captaron 561 contratos durante el primer año de gobierno, y siete de cada diez fueron adjudicados directamente…  Del total de contratos otorgados a estas empresas que nacieron poco antes de la llegada del nuevo gobierno y durante todo el primer año de la Administración, 398 (71%) fueron asignados por adjudicación directa; 92 (16%) bajo el sistema de invitación a tres personas, y sólo 71 (13%) de ellos fue concursado bajo un proceso de licitación pública.

Eso significa que al utilizar la figura de adjudicación directa y por invitación, el presidente y sus funcionarios de la 4T, contribuyen a la poca transparencia, no utilizan el mínimo rigor metodológico para seleccionar, solo aplican el “sentido común” y las credenciales de buenas intenciones, ética y moral que les dispensa el presidente u otro funcionario con el poder de comprar.

Y es que durante años se buscó crear un sistema para las compras que hace el gobierno, algo que fuera justo y transparente. Aunque eso no les alcanzó a las administraciones del pasado y empresarios mafiosos que fueron muy ingeniosos para corromperse, eso no se puede negar.

Tampoco se puede confiar en la santificación como método de compra, y ahí está el ejemplo de la Conade. Y para aquel que gusta de predicar con el ejemplo, los gobernadores y alcaldes aprendieron bien, veremos lo que los órganos de transparencia y las auditorias arrojarán.

Tiene razón, presidente, no hay motivos para estar de buen humor…

Entre Palabras

¿Qué un Senador de Morena propuso prohibir el reguetón por su contenido misógino?

Está bien que no nos guste ese ruido, pero… ¿Qué no hay nada mejor que proponer en una de las máximas tribunas del país?

Escríbeme tus comentarios al correo electrónico suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram @arturosuarez_.

Muchas gracias y hasta la próxima. 

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