Hombre, árbol de imágenes, 

palabras que son flores que 

son frutos que son actos. 

Octavio Paz 

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez 

En un video en redes sociales reapareció el presidente luego de tres días de incertidumbre sobre su estado de salud, de nuevo aceptó que es un hombre enfermo, que se desvaneció y que hubo traslado de Yucatán a la Ciudad de México, en las imágenes se ve un López Obrador demacrado y avejentado quizás porque es pura entraña, se enoja con facilidad y a estas alturas del sexenio ya se siente el peso de la responsabilidad y sus grandes fracasos los trae a cuestas. Pero con todo y todo qué bueno que está de regreso. 

En ese mismo sentido, es decir en los temas de salud, no es un secreto que México fue de los países que peor manejó la pandemia, pero ahí quedan las estadísticas con 7 millones 576 mil 929 contagios y 333 mil 768 fallecimientos y recientemente se ha dado a conocer que en la capital del país se escondieron las cifras sobre defunciones, eso armó una gran controversia en el Congreso de la Ciudad de México y se vino una discusión acalorada por los engaños de la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, pero por más maromas que den los del partido en el poder simplemente las cifras no cuadran, ya terminará el sexenio y los datos reales verán la luz y si hay responsabilidad de funcionarios deberían ser llevados ante la justicia. 

De los 127 millones de mexicanos, no todos tienen la suerte de López Obrador o de sus hijos que ante problemas de salud se pueden atender en los mejores hospitales y conseguir medicamentos de primera línea para atender un caso de Covid-19. Estamos muy lejos de ser Dinamarca y aunque la necedad presidencial diga que tendremos un sistema de salud mejor, la realidad nos sobre pasa y 17 meses que le quedan a esta administración no serán suficientes para poner orden en el caos que ellos mismos se generaron con la austeridad y la supuesta corrupción de las empresas proveedoras de medicamentos para el sector salud, ningún funcionario o empresario fue denunciado ante la autoridad. 

Los mejores testimonios son de los miles de pacientes que con frecuencia tienen que acudir al IMSS, al IMSS bienestar o al ISSSTE, ellos mejor que nadie saben las carencias que existen y no les pueden engañar, sufren porque los aparatos no funcionan y sus terapias se tienen que posponer, no se realizan todos los estudios de laboratorio, no hay todos los medicamentos, existe una larga fila para los procedimientos quirúrgicos, poco o nada ha cambiado con respecto a los gobiernos del pasado. Médicos inconformes han dado a conocer que recibieron órdenes para no prescribir medicamentos que no se tienen disponibles en las farmacias del IMSS y con ello afectar los números de las recetas no surtidas, pero se tiene el dato que son alrededor de 45 millones de recetas sin surtir durante este sexenio. ¿Así funciona Dinamarca? 

Claro que Zoé Robledo director del IMSS utilizó aquello de los otros datos, cantinfleo en explicar los millones de recetas no surtidas y dijo que hay un engaño por parte de los medios, no es que se vayan con las manos vacías los pacientes, sino que se les da otro medicamento algo así como de consolación. No hay como ayudarle al director que López lo usa para organizar desfiles del 20 de noviembre y que tiene pretensiones de gobernar la Ciudad de México. 

En los últimos meses de la administración de Felipe Calderón iba de ciudad en ciudad izando una bandera de color blanco como símbolo de la cobertura universal en salud, claro que mucho de ello resultó un engaño. Peña Nieto se sacó fotografías al inicio de la construcción de hospitales y clínicas, muchas no se construyeron, quedaron abandonadas o no se equiparon, otro engaño de los malditos neoliberales. Que conste que no es defensa a los anteriores, pero con los humanistas no estamos mejor y ahí queda el GRAN FRACASO y desaparición del INSABI que despasó al Seguro Popular que atendía a 53 millones 530 mil 359 mexicanos es decir 44.7% de la población, la creación de AMLO solo atendió a 34.9 millones de personas, un cambio en el peor momento porque luego se vino la pandemia y desnudó la miseria, la soberbia y la ineficiencia de funcionarios eficaces en la zalamería, en temas de salud nos quedaron a deber y quitémonos de tonterías el tiradero es inmenso y por decreto no seremos como Dinamarca… pero mejor ahí la dejamos. 

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Hasta la próxima.