He llegado a creer que el mundo entero

es un enigma, un enigma inofensivo

que se vuelve terrible por nuestro loco intento

de interpretarlo como si tuviera una verdad subyacente.

Umberto Eco

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Lo que comenzó como un ejercicio de comunicación inédito pronto se transformó en espectáculo deprimente para subirle el ego al presidente López Obrador. Desde su conferencia mañanera el caudillo pone en el cadalso al que va a ser ejecutado, desde ahí han sido señalados intelectuales, activistas, sociedad civil, padres de niños con cáncer, periodistas y todo aquel que no esté de acuerdo con sus formas, también ahí pidió lealtad a ciegas sin presentar ningún argumento y en los hechos tampoco los hay para entregar plena confianza a quien vive en una burbuja y niega la realidad como si eso fuera suficiente para que de facto la 4T sea un gobierno exitoso, desgraciadamente eso no va a pasar.

Desde que López relegó a su incondicional César Yáñez por lo de su ostentosa boda en Puebla y Jesús Ramírez Cuevas se hizo de la oficina de Comunicación Social, este se apresuró a construirle una estrategia para cerrar la pinza con la facilidad que el Pejelagarto tiene para comunicar, así se les ocurrió la gran idea de armar a su grupo de “youtuberos” que tendrían la encomienda de hacer lucir con sus preguntas al presidente, pero la calidad de los elegidos ha quedado de manifiesto con el tiempo, unos se fueron, otros ya no los quieren porque se le insubordinaron a Ramírez Cuevas, otro tanto logró acomodo en dependencias.

 Nadie puede culpar al equipo de López por implantar su estrategia comunicativa, eso ha existido durante años y en algunos casos utilizando las presiones de la censura, el poder y las amenazas como en los mejores tiempos del viejo PRI, y que ahora quisieran desempolvar, pero ya no será posible, Ramírez Cuevas equivocó el plan y a estas alturas cada que quieren defender al presidente se hunden más porque desde la 4T no hay resultados que respalden la narrativa que lanzan desde Palacio Nacional.

Queda de manifiesto que cuando al presidente le ponen reporteros con trayectoria y que lo pueden hacer porque no dependen de una empresa para preguntarle, el presidente López pasa aceite, han sido pocas veces porque la oficina de Ramírez Cuevas tiene bien montado el numerito, saben cuáles son los suyos y con que medios hay acuerdo para que no salten la línea. También hay que sumar que nadie quiere un pleito con el rencoroso tabasqueño que usa a su antojo a las instituciones para perseguir o presionar, ahí está la UIF y la FGR con su justicia selectiva.

En el país más peligroso para ejercer el periodismo, hemos visto piezas que si las hubieran confeccionado los partidarios de la oposición los hubieran quemado en leña verde. Así se escuchó como un reportero cercano al “señor de las ligas” René Bejarano, lanzó una amenaza velada contra Víctor Trujillo, otro fanfarrón que se escuda en ser defensor de los migrantes ha llamado “pocos huevos” al reportero de la Crónica, y como siempre digo que cada quien califique el trabajo de los colegas, pero estos andan enardecidos.

Quedará para el análisis de las escuelas de comunicación y periodismo el triste papel de comunicadores combativos que terminaron de rodillas ante un personaje, no un proyecto, sino su iluminado, ahí está lo que pasa en Canal Once, la huelga en Notimex, el Sistema Público de Radiodifusión. Qué tal los propagandistas que se hicieron millonarios haciendo apología del delito con sus narcoseries y telenovelas, hoy tiene trato preferente y sucumben ante sus propias palabras, se envenenan solos, o aquellos actores críticos del PRI y del PAN y hoy no levantan la voz en lo mínimo ensalzando un régimen como se hizo en el pasado, también los moneros arrastrados que son capaces de secundar la idea de que el movimiento de los niños con cáncer son golpistas, que conste que no digo que no ocurriera, pero se supone que estos son los diferentes y a estas alturas parece que todo cambió pero no, en esencia todo sigue igual.

La mañanera del pasado jueves 21 de julio, la reportera Reyna Haydee Ramírez increpó al presidente, le dijo que hay castigo por parte de Ramírez Cuevas y de eso pueden dar fe varios de los asistentes, habló del estigma que se coloca a los reporteros, obviamente no cayó bien entre los zalameros y comenzaron una campaña de odio en su contra, quizás las formas no fueron las mejores, pero de que habló con verdad ahí queda y mi solidaridad con la colega.

A los pocos días de dicha conferencia a donde la periodista llamó “palero” a Hans Salazar, López Obrador se solidarizó con el youtuber y señaló que son los conservadores los que tratan a sus periodistas afines como “paleros”.

La estrategia se le salió de las manos a Ramírez Cuevas, hoy la mañanera es un triste, muy triste espectáculo grotesco como los circos de los que hablaba Michael Foucault en su texto “Vigilar y Castigar” o Humberto Eco en “Historia de la Fealdad”, aunque esa es la comunicación que le gustó al presidente y ahí se siente cómodo… Pero mejor ahí la dejamos.

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Hasta la próxima.