- Romero, Agente del Ministerio Público, adscrita a la FGR con sede en La Paz, Baja California Sur, por extorsión y abuso de autoridad en contra de Gustavo Darwin Aguirre Castro y Mónica Imelda Jáuregui Agundez, acusados de poseer fentanil
Por Judith Sánchez Reyes
Una representación de padres de niños con cáncer a la Fiscalía General de la República (FGR) interpusieron una denuncia por extorsión y abuso de autoridad, en contra de Iliana Patricia Figueroa Romero, Agente del Ministerio Público, adscrita a la FGR con sede en La Paz, Baja California Sur, responsable de investigar a los médicos Gustavo Darwin Aguirre Castro y Mónica Imelda Jáuregui Agundez, acusados de poseer fentanil, a pesar de que tienen los permisos y es una sustancia que usan con fines médicos.
Antes del mediodía de este jueves, Luis Fernando Reyes, uno de los tres representantes de los padres de niños con cáncer, acudió a las instalaciones de la dependencia federal para solicitar que se dicten medidas de protección en favor del Dr. Gustavo Darwin Aguirre Castro y de la Dra. Mónica Imelda Jáuregui Agundez, procurando su vida, libertad, patrimonio y seguridad jurídica.
Este padre de familia, en compañía de otros más, explicó a PerspectivasMx que presenta esta denuncia como una forma de solidarizarse con el sector médico que, muchas veces, hace lo imposible por atender a sus hijos, más allá de las capacidades institucionales.
Señaló que es absurdo que se persiga a estos dos médicos por utilizar esta sustancia que en algunas ocasiones forma parte del tratamiento de sus hijos, “por lo que no se debe criminalizar a los médicos que la compran”.
Luis Fernando también señaló que las “investigaciones” contra los doctores Mónica Imelda Jáuregui Agundez y Gustavo Darwin Aguirre Castro son con la finalidad de extorsionarlos, ya que desde el primer cateo los agentes del ministerio público buscaron obtener un beneficio económico a cambio de desistirse de la acción legal, abusando de la autoridad con que les enviste la Fiscalía General de la República y violentando sus derechos humanos. Entre las pancartas que portaban se leía “¿Los cárteles a la calle los médicos a la cárcel?, “Déjenlos salvar vidas”, “Los médicos no son criminales”












