- La falta de fórmulas magistrales afecta a miles de derechohabientes, incluidos pacientes con insuficiencia renal; denuncias ante el Órgano Interno de Control y la posible organización de usuarios elevan la presión sobre el Instituto
La Redacción
El desabasto de medicamentos vuelve a poner bajo presión al IMSS Estado de México Oriente, donde derechohabientes denuncian dificultades para recibir fórmulas magistrales, preparaciones elaboradas específicamente para las necesidades de determinados pacientes.
Entre los afectados se encuentran personas con enfermedades crónicas y, particularmente, pacientes con insuficiencia renal, quienes requieren tratamientos constantes y específicos. Para ellos, la falta de un medicamento no representa solamente un problema administrativo: puede significar la interrupción de un tratamiento indispensable.
La problemática ocurre durante la administración de Jorge Martínez Torres, quien asumió la titularidad del IMSS Estado de México Oriente el pasado 16 de abril. Las inconformidades ya llegaron al Órgano Interno de Control y el tema también fue expuesto como un caso de desabasto durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Uno de los denunciantes es Moisés Yael N., usuario y familiar de un paciente del Instituto, quien presentó una denuncia formal por las dificultades para obtener el medicamento prescrito. Aunque el IMSS sostuvo el pasado 22 de septiembre que la información difundida sobre el supuesto desabasto “no corresponde a la realidad”, los pacientes aseguran que el problema continúa.
La dimensión del caso aparece en la propia documentación revisada: casi 60 mil pacientes estuvieron relacionados con la demanda de fórmulas magistrales entre enero y agosto de 2026, mientras que las necesidades y quejas se concentran en más de 24 unidades médicas, de una red de 55 instalaciones en el oriente mexiquense.
Las fórmulas magistrales tienen una particularidad: no son medicamentos que puedan sustituirse fácilmente. Se preparan de acuerdo con las características de cada paciente, con determinadas concentraciones, combinaciones o presentaciones que no necesariamente están disponibles en el mercado.
Cuando el IMSS no las proporciona, el paciente debe buscar una farmacia especializada que pueda elaborarlas y, en muchos casos, pagar de su bolsillo un medicamento que fue indicado por un médico de la propia institución.
Una denuncia desde el Congreso
El problema también ha sido señalado por la diputada Lizzette Salgado, quien advirtió que el desabasto de medicamentos afecta de manera particular a quienes padecen enfermedades crónico-degenerativas.
La legisladora señaló que entre 2018 y 2023 se acumularon más de 80 millones de recetas no surtidas o surtidas parcialmente y cuestionó la planeación, los modelos de compra, el manejo de inventarios y los problemas con proveedores.
Salgado también afirmó que la zona metropolitana, incluida la Ciudad de México y el Estado de México, concentra entre 25 y 35 por ciento de los reportes de desabasto registrados en la plataforma correspondiente.
“Las enfermedades no esperan”, ha advertido la diputada al referirse a pacientes con cáncer, diabetes, insuficiencia renal y otros padecimientos que requieren tratamientos oportunos.
Los documentos y la versión oficial
En medio de las versiones encontradas aparece otro elemento: las propias unidades del IMSS han solicitado recursos para mantener el servicio de fórmulas magistrales, bajo el concepto de “Productos para Medicina Magistral”.
El dato resulta relevante porque mientras el Instituto sostiene que la información sobre el desabasto no corresponde a la realidad, existen requerimientos internos relacionados precisamente con la necesidad de contar con recursos para estas preparaciones.
El nombre de Jorge Martínez Torres aparece nuevamente en el centro de los reclamos por ser el responsable regional del Instituto durante este periodo. Antes de llegar al Estado de México Oriente estuvo al frente del IMSS Veracruz Sur, donde también se registraron cuestionamientos de derechohabientes relacionados con servicios médicos y abasto.
Hasta ahora, los pacientes afectados no parecen dispuestos a quedarse únicamente con la denuncia. Algunos usuarios han planteado organizarse y realizar un plantón para exigir que las autoridades atiendan sus reclamos y garanticen el suministro. Para el Instituto, la discusión está en determinar si existe o no un problema generalizado de desabasto. Para los pacientes, la respuesta es mucho más concreta: tienen una receta, necesitan un medicamento específico y están esperando que el IMSS se los entregue.