La ONU instó a las autoridades de El Salvador, Honduras y México “a intensificar los esfuerzos para la investigación” de la desaparición y asesinato hace 10 años de 72 migrantes en Tamaulipas, conocida como “la masacre de San Fernando“.
Esa investigación debe reforzarse “con la cooperación y participación de los familiares de las víctimas y organizaciones de la sociedad civil, a fin de garantizar el acceso a la verdad y la justicia”, dijeron las Oficinas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) en México, Honduras y la Oficina Regional para América Central y República Dominicana.
Tras 10 años de la masacre las oficinas de ONU-DH “reconocen los esfuerzos de las autoridades mexicanas para avanzar en la investigación de los delitos cometidos contra personas migrantes y la búsqueda de estas que hayan desaparecido, y también de los países de Centroamérica y México para impulsar los procesos de identificación y repatriación de restos de las víctimas.
Pero “se requiere ahora de esfuerzos adicionales para atender las demandas y reclamos de los comités de familiares de personas migrantes desaparecidas de la región”, resaltaron los entes internacionales.
“ONU-DH llama a los Estados de la región a retomar los compromisos asumidos con el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular (…) incluyendo establecer canales de coordinación transnacionales (…) para la búsqueda de migrantes desaparecidos y para facilitar la identificación de restos y la entrega digna a las familias, así como el intercambio de información”.













