El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, advirtió que el alza de casos de COVID-19 y la nueva variante del coronavirus, ómicron, podrían ralentizar los progresos en el empleo y el crecimiento económico, además de añadir una mayor “incertidumbre” sobre la inflación.

Así lo indicó en su comparecencia ante el comité bancario del Senado, en la que estuvo acompañado junto a la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, en un momento delicado para la economía estadounidense con la inflación en niveles no vistos en 30 años en los Estados Unidos.

Una mayor preocupación sobre el virus podría reducir la voluntad de la gente para trabajar en persona, lo que ralentizaría el progreso en el mercado laboral e intensificaría los problemas en las cadenas de suministro”, dijo Powell.

Como consecuencia, agregó, “los riesgos de una mayor inflación han aumentado”.

En octubre, la inflación interanual se ubicó en EE.UU. en el 6.2 por ciento, y Powell ha insistido en que espera que se modere a partir de mediados de 2022.