Bernardo López 

La Junta de Paz que anunció el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, es el primer paso de la transformación institucional internacional que se da como parte de la nueva era a la que se dirige el mundo. 

Es importante destacar que solamente las instituciones que se ponen en acción

-no únicamente en el discurso- para cumplir sus objetivos en la conclusión de los conflictos bélicos tienen la posibilidad de liderar el orden mundial.

Entonces, la pregunta es ¿Cuántos conflictos bélicos internacionales ha logrado extinguir las Naciones Unidas?, pues hasta ahora el actual gobierno de Estados Unidos ha mostrado proactividad para dar solución a los problemas militares entre países. 

Aunque el republicano desestima que la Junta de Paz vaya a suplir a las Naciones Unidas, pues «tiene un gran potencial y no lo utiliza, pero tiene un tremendo potencial. Y hay algunas personas muy buenas, pero hasta ahora no lo ha hecho». 

Sin embargo, esta idea nominada «Junta de Paz» sí es un germen institucional, para liderar las acciones que permitan la solución de los conflictos armados, pues también se puede agregar las mediaciones para terminar con las ocho guerras, que ha mencionado Trump, quien ha dicho que nunca ha solicitado apoyo de las Naciones Unidas. 

Para este nuevo organismo, nacido para la supervisión del gobierno y reconstrucción de Gaza, el jefe del Ejecutivo de Estados Unidos ha invitado a más de 60 países, y 35 jefes de Estado han aceptado, mientras que durante la presentación del mismo acudieron al menos 20 líderes.

Los gobiernos que se han sumado a este germen institucional están Azerbaiyán, Kazajistán, Uzbekistán, Arabia Saudí, Catar, Egipto y Emiratos Árabes Unidos. También lo ha hecho el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con quien ya presentó y acordó el pasado año el plan de 20 puntos de Estados Unidos para la paz de Gaza, aunque no estuvo presente en el acto. También tiene el respaldo de Argentina, Paraguay, Kosovo, Turquía y Marruecos. Vietnam, Pakistán, Mongolia, Jordania, Indonesia, Belarús, Bahréin, Armenia y Albania.

Si el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se adhiere a la propuesta, quedaría más que ratificado la reconfiguración del nuevo orden mundial, aunque el mandatario ruso ha solicitado que se descongelen los activos que tiene el país, para aportar la cantidad de mil millones de dólares. 

Líderes de China y Europa han descartado integrarse a la Junta de Paz y han hecho un llamado a sostener a las Naciones Unidas como la institución donde se diriman los conflictos entre países. El problema es que una organización como la ONU necesita de recursos para ser funcional, y el gobierno de Trump ha comenzado a retirar recursos a esta institución.