• El anestesiólogo Gustavo Aguirre Castro es acusado por la Fiscalía General de la República de traficar con fentanil líquido, el cual adquirió para su uso médico; le incautan su casa sin ser llamado a declarar

Por Judith Sánchez Reyes

“Soy anestesiólogo, no narcotraficante”, refiere Gustavo Darwin Aguirre Castro, a quien la Fiscalía General de la República (FGR) le incautó su casa por presunto tráfico de fentanilo, a pesar de que las dosis que encontraron en su domicilio en Los Cabos, Baja California, las adquirió de manera legal para suministrarlas a sus pacientes.

A través de un video que circula en las redes sociales, Aguirre Castro relata que el 21 de junio pasado, un dron sobrevoló su casa mientras elementos de la Fiscalía General de la República, policías municipales y elementos de la secretaría de la Marina (Semar) realizaban un cateo para encontrar drogas.

“Me encuentro a diez, 15 patrullas, soldados de la Marina, soldados de la FGR, policías, perros, hasta un dron arriba al parecer, dentro de mi casa, con mis hijas, en un cuarto aislado y mi esposa en shock. Me dijeron ‘es que hay fentanilo’; y yo les dije sí, soy anestesiólogo, tengo el registro, en la caja en donde lo encontraste viene la receta y el código de barras, todo está legal”.

Indica que al querer mostrar los documentos que acreditaban su profesión y el uso de las dosis de fentanil líquido, los responsables del cateo le dijeron que “ya no era hora de hacer esos trámites, nos vamos a ver en la FGR” y a partir de ese momento, junto con su esposa y sus dos pequeñas hijas, ya no tuvieron acceso a su domicilio.

Cabe destacar que el fentanil líquido que se usa con fines médicos no contiene la sal con la que se pueden fabricar pastillas, como metanfetaminas, ni ningún otro tipo de drogas; contrariamente, sirve para tratar episodios de dolor de sus pacientes provocados por diversos padecimientos y procedimientos quirúrgicos.

El médico cirujano y anestesiólogo, egresado de la Universidad Autónoma de Sinaloa, ha tenido que someterse a terapia psicológica, debido al trauma que representó ser señalado de traficar con narcóticos, perder su casa y tener que separarse de sus hijas para que “ellas no vivan este calvario”.

“Ya no soy solo yo el que está siendo dañan, sino mi esposa, mis hijas, mis familia”, señaló.
Con voz entrecortada, el médico señala que es inadmisible que lo tachen de traficante y se quiera echar por la borda años de estudio, pero, sobre todo, dejar de lado su vocación de salvar vidas.

“No somos narcotraficantes, no es viable que nos tachen de traficantes, no es justo que se no quiera culpar de querer matar a la gente. Se tiene hacer algo desde arriba. El fentanilo también se hizo para el bien, se hizo para aliviar a la gente, se hizo para aliviar el dolor, pues estamos hablando del fentanilo médico, no del fentanilo en pastillas o en polvo”, aseveró.

Irregularidades del caso

En entrevista para PerspectivasMx, el abogado Antonio Juárez Navarro, defensa del médico anestesiólogo, dijo que a todas luces se violó el derecho de presunción de inocencia, así como el debido proceso y sus garantías constitucionales, ya que a un mes de haberle sido incautada la casa de Gustavo Aguirre ni siquiera lo han llamado a declarar, así como tampoco le han permitido tener acceso a su expediente.

Indicó que su cliente cuenta con todos los documentos que avalan que la compra de las 4 cajas, con 6 dosis cada una, que le fueron encontradas en su domicilio no representa ningún delito, ya que son para uso médico.

El litigante narró que el paquete con las dosis fue ubicado en una revisión aleatoria que hiciera la Fiscalía General de la República a la camioneta de la empresa de paquetería Fedex que las transportaba y cuatro días después acuden al domicilio del doctor para llevar a cabo un cateo y la incautación del inmueble.

“La Fiscalía (General de la República) detecta un paquete con una receta médica pegada al frente en el tramo de Pichilingue, en una camioneta de FEDEX y en vez de incautar lo en ese momento, permiten la continuación de su destino para cuatro días después de que fue recibido por la empleada doméstica catearan la casa del doctor, interrogaran a sus hijas menores en un cuarto aislado, amenazan al doctor con enviarlas al DIF, a la empleada doméstica también se le interroga, así como a su esposa”.

Juárez Navarro asegura que el inmueble es incautado “como si ahí se estuviera fabricando dicho fármaco o como si fuese un laboratorio y en medio de un dispositivo de seguridad impresionante como si fuese un narcotraficante”.

“Se trataba de 4 cajitas de fentanil de uso médico con 6 ámpulas de 10 ml cada cajita y el doctor hasta la fecha tiene un mes sin casa y ni siquiera ha sido citado a declarar, y no ha tenido legal acceso a la carpeta que se instruye en su contra, fue dejado en libertad con sus hijas y esposa pero sin casa ni ropa ni nada de lo que estaba en el inmueble, lo anterior sucedió en su casa en Los Cabos, Baja California”, describió.

Para el doctor en Derecho Penal en la Universidad de Michigan, este tipo de “operativos” puede tener como finalidad subir los números en los reportes de las autoridades de seguridad en cuanto a la incautación de drogas y su combate a las células del crimen organizado.

Hay más casos en contra de médicos anestesiólogos

Pero el caso del doctor Gustavo Aguirre no ha sido el único, en el 2021 la también anestesióloga Marisa Brito fue acusada por la Fiscalía General de la República de por narcotráfico, al adquirir unas dosis para anestesiar a una paciente que necesitaba ser operada de una rodilla.

Después de un año se comprobó que no había delito que perseguir, sin embargo, el desgaste físico, emocional y psicológico, además del impacto negativo en su trayectoria laboral, cobró facturas.

13 años salvando vidas

Gustavo Darwin Aguirre Castro, egresado de la Universidad Autónoma de Sinaloa, como médico cirujano con especialidad en anestesiología, que durante 13 años ha ejercido esta rama de la medicina, avalado por la UNAM.

Además, Aguirre Castro es autor de diversos artículos médicos en revistas nacionales e internacionales en torno a estudios de ultrasonido en pacientes críticos de gran impacto.
El 21 de junio pasado le fue incautada su casa sin haber sido citado por dicha investigación delante de sus hijas y esposa se le sacó de su hogar interrogando a sus hijas en un cuarto a solas por elementos de FGR bajo el argumento de tener en posesión de manera ilegal dosis del fentanil, pasando inadvertido que dichas cajas fueron compradas en una farmacia autorizada con un recetario especial autorizado por la Cofepris.

Los galenos cierran filas

El gremio médico de Los Cabos, Baja California Sur, así como de otras ciudades como Tijuana, Hermosillo, Sonora y Culiacán, Sinaloa, realizarán diversas marchas en los próximos días en apoyo al doctor Gustavo Aguirre Castro para detener este acoso y le sea regresado su patrimonio.