El papa Francisco no saldrá del Vaticano a celebrar la misa de Difuntos el 2 de noviembre como había hecho hasta ahora y la oficiará en el campo santo Teutónico, en el interior de los muros vaticanos, de forma estrictamente privada y sin la participación de los fieles, ante el aumento de las infecciones en Italia.
Algo que se repetirá en los próximos eventos y también todo parece indicar que también durante la Navidad habrá celebraciones con un grupo muy reducido de fieles y se limitará sólo a pocos invitados.
Las embajadas ante el Vaticano ya han recibido una comunicación por parte de la Santa Sede con indicaciones de que este año no se podrán pedir entradas para asistir a las misas del periodo natalicio y que la misa de Gallo se celebrará de manera privada.
El próximo 2 de noviembre, tras la misa, el papa se detendrá en oración en el cementerio y luego irá a las Grutas del Vaticano para conmemorar a los papas fallecidos.