• Advierten que si aplican nuevos impuestos al sector encarecería inversión

El poder legislativo puede afectar con la aplicación de nuevos impuestos a la producción minera nacional.

Los legisladores de Sonora presentaron una iniciativa para aplicar impuestos adicionales a la minería, lo cual afectaría no sólo al Estado que produce el 35.5 por ciento del total en el país, sino a la minería nacional, pues encarecería inversiones, pondría en riesgo empleos el bienestar de las comunidades donde se asienta esta industria.

La directora general de la Cámara Minera de México (Camimex) Karen Flores Arredondo, quien asistió a la presentación de la nueva política minera, por parte del subsecretario de Minería Francisco Quiroga Fernández, recomendó a los legisladores sonorenses reflexionar para no poner en riesgo no sólo a la minería local, sino a la de todo el país.

Actualmente la minería es de las industrias más reguladas y que cumple cabalmente con todas las normas laborales, de seguridad y medio ambiente.
Por ello es deseable que se frenen iniciativas para acotar más a una industria líder en el Estado que, además afectarían a la cadena de proveeduría en la entidad y otras industrias que dependen de insumos de la minería y significaría un daño importante para el desarrollo las comunidades donde se asientan las empresas.

De acuerdo a cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la minería es de las industrias que paga más impuestos. En 2018, por ejemplo, aportó Impuesto Sobre la Renta por más de 46 mil millones de pesos; derechos por más de 9 mil millones de pesos; y más de 4 mil 500 millones de pesos para el Fondo Minero.

El valor de la producción de Sonora la convierte en líder nacional en este renglón, con un valor de más de 120,000 millones de pesos y una participación de 35.5% del total de la producción nacional.

Para el estado la actividad minera representa el 17% del PIB estatal y genera 20,175 empleos en las 45 minas que operan en la entidad. CAMIMEX ha señalado que, de aprobarse una propuesta para gravar más a las empresas mineras, éstas tendrían una carga fiscal de 73.5% sobre sus ganancias, lo que hace inviable la inversión y el crecimiento de las unidades mineras en Sonora y resta a la competitividad del estado.