El gobierno de México firmó un contrato por 19 mil millones de pesos para la compra de trenes de pasajeros, como parte de la estrategia para reactivar y fortalecer el transporte ferroviario en distintas regiones del país, con énfasis en la conectividad interurbana y el desarrollo regional.

De acuerdo con la información oficial, las nuevas unidades darán servicio en corredores estratégicos del centro y norte del país, entre los que destacan rutas como Ciudad de México–Querétaro–Irapuato y Saltillo–Monterrey–Nuevo Laredo, consideradas de alta demanda por su actividad económica y movilidad laboral.

El proyecto contempla trenes diseñados para recorridos regionales y de larga distancia, con velocidades superiores a las del transporte tradicional, lo que permitiría reducir tiempos de traslado y ofrecer una alternativa al uso del automóvil y del transporte carretero.

Además de la adquisición del material rodante, el contrato incluye mantenimiento integral, infraestructura técnica y capacitación especializada para su operación, con el objetivo de garantizar la seguridad, eficiencia y continuidad del servicio una vez que las rutas entren en funcionamiento.

Las autoridades señalaron que la fabricación de los trenes se realizará en territorio nacional, lo que representa un impulso para la industria ferroviaria mexicana, así como la generación de empleos directos e indirectos en sectores vinculados a la manufactura, ingeniería y servicios.

Este proyecto forma parte de una política más amplia orientada a recuperar el transporte de pasajeros por ferrocarril, un modelo que busca disminuir emisiones contaminantes, mejorar la movilidad y detonar el desarrollo económico en las regiones conectadas por las nuevas rutas.

Aunque aún no se han definido fechas precisas para el inicio de operaciones, el gobierno adelantó que la puesta en marcha de los trenes será gradual y dependerá del avance en la adecuación de vías, estaciones y sistemas de control ferroviario.

Con esta inversión, México apuesta por una modernización del sistema ferroviario de pasajeros, luego de décadas de predominio del transporte carretero, en un intento por ofrecer opciones más seguras, eficientes y sostenibles para la población.