Marco Rubio concluyó este jueves su primera gira internacional como secretario de Estado de EE.UU., un viaje de “impacto” por Centroamérica y República Dominicana que marcó un cambio de rumbo en la política exterior estadounidense, poniendo el foco en Latinoamérica en asuntos clave como la migración o el Canal de Panamá y la supuesta influencia china en la región.

“Creo que ha sido una visita de tanto impacto que hubo un terremoto, el primer terremoto que yo he tenido en mi vida”, bromeó Rubio al inicio de una intervención en Guatemala, en la que fue la cuarta parada de una gira que lo llevó, en este orden, a Panamá, El Salvador, Costa Rica y, por último, a República Dominicana.

El secretario de Estado se encontraba despierto de madrugada cuando sintió un movimiento, y aunque pensó en un principio que simplemente se hallaba “mareado”, a la mañana siguiente descubrió que había vivido “un pequeño terremoto” de 5.6 grados, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Rubio, de ascendencia cubana, lo explicó con su acento caribeño en un buen español, idioma que utilizó para abrir sus intervenciones ante la prensa, para luego repetirlas en inglés en referencia a su público estadounidense, en un gesto inédito como primer secretario de Estado de origen hispano.