El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se reunió con el papa Francisco durante 45 minutos en el Vaticano y ambos hablaron de “la paz en el mundo”, entre otros asuntos.
El mandatario brasileño agradeció al pontífice argentino por la audiencia y por la “buena conversación sobre la paz en el mundo”, según avanzó él mismo en sus redes sociales.
El encuentro a puerta cerrada entre ambos tuvo lugar en un estudio en el Aula Pablo VI del Vaticano, cerca de la residencia del papa, que ha sido recientemente operado de una hernia, y duró 45 minutos.
Acto seguido se produjo la presentación de la delegación y el tradicional intercambio de regalos.
Lula da Silva, a quien el papa argentino escribió cuando estuvo preso, regaló al pontífice un gravado de la Sagrada Familia del artista de Pernambuco J.F Borges.
Mientras que la primera dama, Rosângela “Janja” da Silva, obsequió al pontífice con una estatua de Nuestra Señora de Nazaret de Belém.














