El secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo, ya no ve llegar una. Realizó un recorrido por Yucatán para analizar la situación ecológica de la entidad y recibió los embates y críticas de grupos ecologistas.

No es para menos, porque 60 por ciento de los 2 mil 241 cenotes de la entidad están contaminados con basura y desperdicios, de acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), del gobierno de Yucatán.

El organismo civil Expedición Grosjean, especializado en mantos acuíferos y cenotes coincide con los datos de la SDS e indica que pueden desaparecer especies endémicas de esos cuerpos de agua, debido a la elevada polución que padecen y al cambio climático.

Toledo reconoció que el control de plaguicidas, que afecta a los apicultores, situación que perjudica la producción de miel, la polución generada por granjas porcinas y la existencia de parques eólicos son puntos que generan impactos ambientales que deben resolverse.

Reconoció que deben hacerse cambios a la Ley General del Agua para preservar los cenotes, que están contaminados también por pesticidas. En resumen, todo un caso de contaminación el que se vive en esa entidad.