La lanzadora de disco mexicana Rosa María Guerrero logró este viernes el bronce en los Juegos Paralímpicos de Tokio, tras la “lucha constante” que supuso prepararse para el evento deportivo pese a todas las dificultades que ha presentado la pandemia.

Guerrero, de 36 años y originaria de Mazatlán, Sinaloa, se mostró emocionada tras lograr el tercer puesto en Tokio y a pesar de que “se había mentalizado mucho” para lograr el oro, según dijo en declaraciones a Efe tras la prueba.

Las limitaciones derivadas de la pandemia -y más aún para las personas con discapacidad- dificultaron enormemente la preparación de cara a Tokio, y a ellas se sumaron las restricciones que se aplican en la capital nipona durante estos Juegos que se desarrollan en un formato burbuja sin precedentes.

Para nosotros, como grupo que conformamos los atletas y técnicos, fue difícil encontrar un lugar para entrenar, luego otro y luego otro… pero al fin y al cabo venimos trabajando fuerte y créeme que se vio reflejado”, explicó Guerrero.

La lanzadora de disco se estrenó en la práctica al máximo nivel de este deporte paralímpico en 2017, en el Campeonato Mundial de Londres donde obtuvo el tercer puesto.