Judith Sánchez Reyes

En este 2 de octubre, fecha en la que se conmemora la masacre de estudiantes en Tlatelolco en 1968, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó su primera conferencia de prensa, en el salón Guillermo Prieto, coloquialmente conocido como de Tesorería, de Palacio Nacional.

Al ser “hija del 68”, pues explicó que su madre participó en el movimiento estudiantil, los primeros 50 minutos los dedicó a recordar este hecho, con exposiciones de tres de sus integrantes de Gabinete. Y en este contexto firmó el primer decreto presidencial con el que se reconoció la responsabilidad del Estado y se comprometió a la no repetición; además se ofreció una disculpa pública a los familiares de alguna víctima de este suceso.

Esta primera rueda de prensa, fue renombrada como “La Mañanera del Pueblo” y, comenzó a las 7 de la mañana con 36 minutos, duró una hora y diez, y la mayoría de los cuestionamientos no tuvieron trasfondo de interés periodístico – como sucedía en el sexenio anterior- salvo el que se refirió a lo sucedido en Acapulco por el paso de huracán John hace unas semanas.

En cuanto a la asignación de los lugares de los periodistas y “youtobers” para la primera fila se continuó dejándola “a la suerte”, es decir, introduciendo en recipientes de plástico de acuerdo al medio que se representa, un papel con el nombre para luego salir seleccionado por “una mano santa”, sólo que aunque algunos estuvieron en el campo visual de la líder del Ejecutivo federal eso no les garantizó el uso de la voz, tampoco dejó “lista” para el siguiente día (dinámica recurrente con el expresidente Andrés Manuel López Obrador).

Aunque en “radio pasillo” se ha escuchado que a la ex jefa de Gobierno de la Ciudad de México no es mucho de su agrado “la miel” que derraman los “youtuberos”, el primer cuestionamiento fue de este tipo de asistentes; veremos qué tanta presencia tendrán en su administración.

Un personaje que llamó la atención, por estar deambulando por uno de los Patios Marianos que está a las afueras de Salón Tesorería y de la Sala de Prensa Leona Vicario,  fue José Alfonso Suárez del Real, periodista, diputado local, secretario de Cultura en esta ciudad capital y su cargo más reciente el de secretario de Gobierno de la Ciudad de México en la administración de la doctora Sheinbaum cuando era jefa de Gobierno, quien al preguntarle su función, respondió que “será apoyar a Paulina (Nava)”,  la recién nombrada coordinadora de Comunicación Social de Presidencia.

Este primer “dialogo circular” tuvo un aforo bastante numeroso: 218 asistentes entre reporteros, youtobers, periodistas independientes, fotógrafos y camarógrafos, se dio el mismo salón de ese hermoso recinto histórico que hace seis años, con las mismas sillas, aunque con una escenografía menos sobria, con más color y con el sello que distinguirá este nuevo mandato: una mujer joven indígena sosteniendo la bandera mexicana. La periodicidad para asistir a La Mañera del Pueblo está por definirse, quizá, prevalezca la “preferencia” para aquellos medios y sus representantes que cubrieron desde la campaña a la hoy presidenta constitucional, lo que sí persistirá serán las desmañanadas.