Judith Sánchez Reyes
Tras el desplazamiento forzado de más de mil familias indígenas en la zona de la Montaña baja de Guerrero, la activista Marcela de Jesús Natalia acudió a la Corte Penal Internacional para interponer una denuncia contra el grupo criminal Los Ardillos y contra el Estado mexicano, al señalar que la violencia ha rebasado a las autoridades y constituye crímenes de lesa humanidad.
En un video tanto en español como en su lengua mate, , a las afueras de la sede de de este organismo internacional en Holanda, la también periodista guerrerense – sobreviviente a un atentado en 2017 – de manera categórica hizo el siguiente llamado: “ya es hora de qué alguien nos ayude”.
Portando una playera blanca, simulando estar ensangrentada, con la leyenda: “No me mates” y exhibiendo una manta con fotografías de lo que ha sido el desplazamiento de miles de personas, con el título: “This is Guerrero, México”, indicó que lo vivido por las comunidades de Chilapa de Álvarez “deben ser investigados como hechos de lesa humanidad”.
“Están desplazando comunidades enteras en la montaña baja de Guerrero, están asesinando y desapareciendo a mucha gente. Ya es hora de que alguien nos ayude a que se investigue estos hechos de lesa humanidad, lo que está sucediendo en Guerrero y en todo México”, expresó.
¿Quién es Marcela de Jesús Natalia?
Marcela de Jesús Natalia es periodista indígena amuzga —del pueblo Ñom’daa—, defensora de derechos humanos y comunicadora en Radio y Televisión de Guerrero.
Durante más de 12 años ha transmitido desde Ometepec en lengua amuzga, promoviendo los derechos, la cultura y los valores de las comunidades indígenas de la Costa Chica y la Montaña de Guerrero.
Su labor informativa y su liderazgo comunitario la llevaron a ser presidenta del DIF municipal de Xochistlahuaca, combinando el trabajo periodístico con la defensa de mujeres y pueblos originarios.
El 3 de junio de 2017, al salir de las instalaciones de RTG en Ometepec, fue víctima de un atentado: dos sujetos armados le dispararon a quemarropa, impactándole en el rostro con dos balas que le destrozaron la mandíbula y le dejaron una esquirla en la carótida, pero sobrevivió y fue trasladada en estado grave a Acapulco.
A casi nueve años del ataque, Marcela permanece en situación de desplazamiento forzado y desde esa fecha ha denunciado que su caso sigue en total impunidad, ya que existe una orden de aprehensión contra el presunto responsable que no ha sido ejecutada.
Cabe destacar, que el caso de Marcela de Jesús Natalia ha sido reconocido por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, como ejemplo de los riesgos que enfrentan las mujeres periodistas en contextos de violencia.
El inicio de la pesadilla
Desde el 6 de mayo, comunidades nahuas de Chilapa de Álvarez, entre ellas Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, han sido atacadas por presuntos integrantes de la célula criminal “Los Ardillos”, con armas de grueso calibre y drones cargados con explosivos.
De acuerdo a organizaciones como el CIPOG-EZ y el Congreso Nacional Indígena reportan entre 800 y mil familias desplazadas, mientras que la OCSS eleva la cifra a más de mil 200 personas que abandonaron sus hogares en esa zona rural de Guerrero.
Las agresiones vienen de años atrás, y han dejado un saldo de 76 integrantes del CIPOG-EZ asesinados y 25 desaparecidos desde 2014, con seis homicidios cometidos entre abril y mayo de 2026.
El 6 de mayo, cuatro policías comunitarios fueron acribillados en Xicotlán mientras trabajaban en la constr…