• Hacienda recortará estímulos a 170 transportistas y prevé captar 4,500 mdp

Carlos Lara Moreno

Ante los abusos detectados en el aprovechamiento de estímulos fiscales, el Gobierno federal ajustará los beneficios tributarios otorgados a empresas de autotransporte durante 2027, una medida que permitirá a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) obtener 4 mil 500 millones de pesos adicionales, sin afectar al 94 por ciento de los contribuyentes del sector.

El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, informó que la modificación estará dirigida únicamente a 170 de las 2 mil 580 empresas que actualmente reciben el estímulo por el pago de peajes, al considerar necesario corregir las distorsiones que se han generado en este mecanismo de apoyo.

Durante la Mañanera del Pueblo, celebrada en Palacio Nacional, el funcionario explicó que desde 2002 las empresas transportistas cuentan con un tratamiento fiscal favorable que les permite deducir el costo de las casetas de sus ingresos y, adicionalmente, acreditar parte de ese gasto contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Sin embargo, reconoció que el esquema terminó por generar un aprovechamiento excesivo de los recursos fiscales.

“En 2002 se le dio un doble beneficio”, recordó el titular de Hacienda, quien advirtió que posteriormente “hubo un abuso o un exceso en el uso de este beneficio”.

Amador Zamora precisó que para el ejercicio fiscal de 2026 el estímulo por peajes representa aproximadamente 13 mil 900 millones de pesos, por lo que su ajuste a partir del próximo año permitirá reducir el impacto sobre las finanzas públicas.

Detalló que el nuevo límite de 250 millones de pesos de ingresos para acceder al incentivo dejaría fuera únicamente al 6 por ciento de los contribuyentes del sector, mientras que la gran mayoría, incluidos los pequeños propietarios de unidades de carga, mantendrán sus beneficios.

“El 94% de las empresas, incluyendo por ejemplo los que tributan bajo esta figura del hombre camión, no se verían afectados en lo absoluto para el ejercicio fiscal del siguiente año”, subrayó.

El funcionario destacó que las empresas alcanzadas por la modificación reciben actualmente un beneficio promedio de 26 millones de pesos, por lo que insistió en que la medida tiene un impacto limitado dentro de la industria transportista.

Asimismo, rechazó que el Gobierno federal pretenda retirar los apoyos fiscales al autotransporte, pues reconoció su importancia estratégica para la distribución de mercancías y la formación de precios en la economía nacional.

“Vamos a seguir apoyando al sector, porque es un sector que representa una palanca para la formación de precios para el resto de la economía”, puntualizó.

Agregó que las empresas transportistas también reciben incentivos relacionados con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al diésel, cuyo beneficio fiscal representa alrededor de 6 mil millones de pesos.

Finalmente, Amador Zamora sostuvo que el ajuste responde a la necesidad de mantener un equilibrio entre los apoyos a la actividad productiva y la recaudación tributaria.

Se trata, afirmó, de “una calibración de este beneficio para balancear su efecto en las finanzas públicas”, sin comprometer la operación de la mayoría de las empresas del autotransporte nacional.