Tras el hallazgo sin vida de la activista indígena Sandra Domínguez junto con su esposo, en el estado de Veracruz, sus familiares demandaron este lunes un compromiso “real” del Estado para esclarecer el caso.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGE) informó esta mañana de la localización del cuerpo sin vida de la defensora de derechos humanos, junto con el de su esposo Alexander Hernández, quienes fueron reportados como desaparecidos el 8 de octubre de 2024.
Horas después, en conferencia de prensa, la familia de Domínguez recapituló que la activista oaxaqueña, perteneciente al pueblo originario ayuuk o mixe, fue una “defensora incansable” de las mujeres de su comunidad.
“Denunció con valentía la participación de funcionarios locales y estatales en grupos de WhatsApp donde se difundían imágenes de mujeres indígenas en situaciones de vulnerabilidad”, expuso su hermana Kisha Domínguez, al dar lectura a un pronunciamiento de la familia.
En referencia a los chats que la activista denunció por difundir imágenes sexuales de mujeres mixe, Kisha destacó que su hermana “exhibió lo que muchos intentaron ocultar” y “levantó su voz por la dignidad de todas, poniendo su propia vida en riesgo”.