Casi un año después de que el SARS-CoV-2 se extendiera como la pólvora hasta causar una pandemia que acumula 1.4 millones de muertos en el mundo, los científicos han aprendido mucho sobre este coronavirus, pero aún quedan aspectos importantes por develar como la duración o la intensidad de la inmunidad, cuestiones que solo el tiempo ayudará a responder.

En estos meses “hemos avanzado bastante en el conocimiento de la inmunidad frente al SARS-CoV-2, pero no lo suficiente como para hacer predicciones. Queda mucho por explorar”, dijo a Efe la inmunóloga española del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB-CSIC) María Montoya.

De momento, la ciencia ya sabe qué papel desempeñan algunos de los actores involucrados en la inmunidad, cómo los anticuerpos o las células que destruyen a las células infectadas por el virus, pero falta saber “cuál es la implicación de cada uno de estos componentes en la eliminación de la infección y en la protección a largo plazo”, advirtió Montoya.