El exjefe de la DEA, Derek Maltz, calificó como “extraordinariamente graves” las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y pidió que sea enviado a Estados Unidos para enfrentar los cargos que presuntamente involucran a funcionarios mexicanos y al cártel de Sinaloa.
Maltz señaló que fiscales del Distrito Sur de Nueva York sostienen que altos funcionarios del gobierno presuntamente ayudaron al grupo criminal a introducir grandes cantidades de droga a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.
El exfuncionario sostuvo que quienes ocupan cargos públicos deben rendir cuentas cuando exista evidencia que respalde acusaciones penales, aunque subrayó la importancia de respetar el debido proceso.