Inicio Ciudad Especial / El rescate forzado

Especial / El rescate forzado

  • Gobierno de la CDMX toma control de 936 animales del Refugio Franciscano

La Redacción

Lo que durante años fue presentado como un santuario para animales terminó por exhibir su peor rostro. La Ciudad de México asumió la custodia de 936 perros y gatos del Refugio Franciscano, luego de que la Fiscalía capitalina documentara maltrato, hacinamiento y condiciones insalubres incompatibles con el bienestar animal.

Los dictámenes oficiales son contundentes: 798 animales presentaban signos de maltrato, muchos con enfermedades avanzadas, lesiones sin atención y desnutrición. Vivían en espacios reducidos, sin ventilación suficiente, rodeados de heces y fauna nociva. Al menos 20 animales fueron hospitalizados y 21 murieron en semanas recientes, todos fuera del predio.

La intervención ocurrió en medio de un conflicto legal por la posesión del terreno, ubicado en Cuajimalpa, sobre la carretera México–Toluca. Mientras el refugio sostiene tener respaldo judicial, un juez ordenó la restitución del predio a una fundación privada. La disputa encendió protestas y bloqueos, pero la autoridad fue clara: el operativo no se centró en la tierra, sino en salvar a los animales.

Con un despliegue de alrededor de 200 elementos, la CDMX trasladó a los perros y gatos a centros de resguardo y hospitales veterinarios. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, aseguró que se respetarán las resoluciones judiciales, pero advirtió que el maltrato animal no será tolerado.

El caso del Refugio Franciscano deja una advertencia incómoda: sin supervisión y límites claros, incluso los espacios creados para proteger pueden convertirse en lugares de sufrimiento.