Las históricas elecciones del 6 de junio, donde se pondrá a prueba el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, son también las más violentas de la historia reciente con más de 230 asesinatos vinculados a la política, pese al plan de protección prometido por el mandatario.

Desde que comenzó el proceso electoral el 7 de septiembre, la consultora Etellekt ha documentado más de 780 agresiones o delitos contra políticos como homicidios, amenazas, secuestros, robos e intimidación en mítines, que ya superan las 774 de las elecciones de 2018.

“Sin duda, en términos globales, esta elección será la más violenta desde el año 2000”, manifiesta Rubén Salazar, director de Etellekt.

La consultora contabiliza 89 políticos asesinados, de los que 35 eran aspirantes o candidatos, pero también 99 servidores públicos sin militancia, 10 colaboradores y 34 familiares de políticos, por lo que las muertes superan las 230.

Casi 90 por ciento de los ataques corresponden al ámbito local y 75 por ciento de las víctimas eran opositores al gobierno de su estado, detalla Salazar.