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El rompecabezas de la historia

Soy de los que cree que podemos aprender

mucho de los pueblos originarios de América, África y Asia.

Miguel León Portilla

Por: El Caminante

La historia se parece mucho al arte, ambas se tratan de una experiencia sensible, saber de dónde venimos, quiénes somos, cómo nos construimos, son preguntas con las que trabaja el historiador, un personaje que juega con las piezas del rompecabezas de las naciones y pueblos, escudriña en cada recoveco social, incluso en los más insospechados para encontrar respuestas que nos diga quienes somos.

El historiador, catedrático y filosofo Miguel León Portilla, dedicó su vida al estudio de la historia, de la poesía y de las lenguas originarias, pero su otro merito es no haberse guardado nada, su preocupación principal era compartir lo aprendido, divulgar, que los otros profesores entendieran junto con sus estudiantes, pero también que el grueso de la población lo hiciera y conociera su origen.

Sus trabajos, clases y conferencias tenían como objetivo, no solamente el conocimiento, sino la búsqueda de la justicia para colocar en el centro a esas culturas ancestrales de las que es fácil enamorarse como a él le sucedió, y terminar con la feroz discriminación ejercida hacia estos grupos, sus costumbres, sus lenguas y creencias, una discriminación sistemática y hasta por parte de los gobiernos.

“El que habla de unión habla de diferencias, porque si no hubiera diferencias no habría nada que unir. Yo he dedicado mi vida a creer en las diferencias”.

El jalisciense fue profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM desde 1957, estuvo al frente de la dirección del Instituto de Investigaciones Históricas y fue miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM.

Su trabajo lo llevó a foros internacionales, se desarrolló como investigador emérito en el Instituto de Investigaciones Históricas, con antigüedad desde 1957. Impartió numerosas conferencias y fungió, como consejero para el Instituto de Civilizaciones Diferentes, de Bruselas, Bélgica; la Sociedad de Americanistas con sede en París, Francia; la American Anthropological Association, la Sociedad Mexicana de Antropología y la Academia de la Investigación Científica.

Los textos de Miguel León Portilla son ineludibles para cualquier mexicano, su pluma es suave y ligera, de tal forma que cualquiera puede entender sobre la historia. Así encontramos: “La visión de los vencidos”, “Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y sus cantares”, “Toltecáyotl: aspectos de la cultura náhuatl y literaturas indígenas de México”, apenas cuatro libros de su prolífica lista.

Muy pocos han tratado de rescatar la riqueza del náhuatl que fue escondida por 500 años, y que incluso los mismos indígenas desconocen partes importantes, uno de esos personajes es sin duda el eterno apasionado de la historia y de la cultura náhuatl, don Miguel León Portilla, para él mah cualli ohtli (que te vaya bien, buen camino)…