Víctor Hugo Islas Suárez

Tu teléfono tiene más suciedad que tu sanitario, aprende a limpiarlo correctamente.

El teléfono celular lo usamos diariamente y a veces, no se repara en que va de aquí para allá recogiendo suciedad y gérmenes de todo tipo. Estudios recientes han constatado que un dispositivo móvil de cierto uso contiene más bacterias que el sanitario de una vivienda media.

El problema viene cuando nos damos cuenta que como quien no quiere la cosa nos ponemos el terminal en la cara para hablar por teléfono, aunque es cierto que cada vez se usa menos para establecer llamadas. Aún así, no nos damos cuenta que tomamos el ceular sin lavarnos las manos, lo depositamos en cualquier superficie, se cae al suelo. Millones de bacterias se acumulan, y no solo en su pantalla, que en ocasiones pueden producir enfermedades cutáneas como impétigo, celulitis o incluso otitis externa. O, incluso, incluir cepas de infecciones tales como E.coli y salmonela.

Dicho esto, llevar un cierto control higiénico de este producto que llevamos a cuestas es fundamental no solo por salubridad del usuario sino también por su correcto funcionamiento. Según recomendaciones difundidas en “Popular Science”, es importante mantener alejado los productos abrasivos comunes (lejías, detergentes, productos de limpieza) del celular a pesar de que estos sean resistentes al agua.

Apagarlo y desnudarlo

Lo primero es, según los expertos, apagar el dispositivo móvil desde el botón de encendido. Esta medida es necesaria ponerla en práctica de vez en cuando, y más teniendo en cuenta que se suele mantener activo continuamente. No como hace unos años cuando muchos usuarios lo apagaban cuando se iban a descansar cada noche. El siguiente paso, aunque obvio, es quitar todos los accesorios que tenga enchufado, ya sean cables de carga o auriculares. También, por supuesto, la funda protectora para tener acceso completo a todo el aparato.

Con un paño suave

Luego, toca iniciar el proceso de limpieza mediante un paño suave y sin pelusa. Una gamuza como la que se utiliza para limpiar las gafas puede servir cualquier objeto textil similar, como microfibras. Lo importante es que no pueda rayar ni dañar el teléfono. Y que esté ligeramente húmedo.

Humedecerlo

Si el material o suciedad todavía está presente, es recomendable emplear un paño suave y sin pelusa con agua jabonosa tibia. Lo que hay que tener presente es que hay que evitar a toda costa que entre humedad en las aberturas del móvil. “Los productos de limpieza y los materiales abrasivos disminuirán el revestimiento y podrían rayar la pantalla”

¿Alcohol? ¿Producto de limpieza?

Para la suciedad más persistentes -recomiendan desde “Popular Science”- se puede utilizar toallitas húmedas para bebés o añadir al paño un poco de jabón de manos doméstico. Si se elige por el contrario toallitas de limpieza específicas hay que revisar si se pueden utilizar para dispositivos electrónicos. Otros expertos también recomiendan hacer una mezcla de una solución de alcohol isopropílico (isopropanol) a 60-70 por ciento con agua. Lo que hay que tener claro es que, en este caso, se debe rociar la solución de limpieza directamente sobre el paño de limpieza, no hacerlo directamente en tu teléfono.

¿Y los puertos y clavijas?

En muchas ocasiones la ranura desde donde se enchufa se acumula partículas de polvo o textil, ya que es muy común llevarlo en el bolsillo del pantalón. Y esto puede afectar a su capacidad de carga. Para extraer el polvo y las partículas de los puertos de carga o clavijas para auriculares se debe emplear bastoncillos de algodón y, aunque suene a rudimentario, expulsar unas pocas bocanadas de aire desde la boca. Así de simple. Sin embargo, los fabricantes recomiendan evitar aparatos de aire comprimido debido a que la presión puede interferir en el mecanismo del dispositivo.

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