Inicio Nacional El registro militar obligatorio: otra señal de alarma

El registro militar obligatorio: otra señal de alarma

Rubén D. Arvizu

A partir de diciembre de este año, todos los hombres estadounidenses entre 18 y 25 años quedarán registrados automáticamente en el Servicio Selectivo, el sistema de reclutamiento militar. No tendrán que hacer nada, el gobierno se encargará de todo.

La medida fue tomada en diciembre de 2025, cuando el presidente Trump firmó la Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2026. A partir de entonces, la responsabilidad del registro deja de recaer en el individuo y pasa al gobierno, quien tiene todos los datos para identificar y registrar automáticamente a los jóvenes elegibles.

Estados Unidos no ha activado un reclutamiento obligatorio desde 1973, al final de la guerra de Vietnam, y desde entonces ha dependido de un ejército de voluntarios. El registro del Servicio Selectivo fue reinstaurado en 1980 por el presidente Jimmy Carter como medida de contingencia ante una emergencia nacional.

La pregunta es: ¿por qué ahora? ¿por qué en este momento, cuando el país sostiene una guerra con Irán que nunca fue declarada formalmente ante el Congreso, que nadie pidió, y cuya solución nadie parece tener clara? La secretaria de prensa de la Casa Blanca declaró que un reclutamiento no forma parte de los planes de Trump, pero que él “sabiamente mantiene sus opciones sobre la mesa.” El secretario de Defensa Pete Hegseth, por su parte, la contradijo diciendo que “estamos dispuestos a ir tan lejos como sea necesario.”

Para millones de familias latinoamericanas y de otras regiones que llegaron huyendo de guerras, dictaduras y reclutamientos forzados, esta noticia es un golpe terrible. Organizaciones de paz, religiosas y de libertades civiles ya han renovado su llamado al Congreso para detener este proceso y aprobar la Ley de Derogación del Servicio Selectivo.

Estados Unidos vive hoy una convergencia de crisis: económica, ambiental, de justicia social y ahora militar. Y en medio de todo ello, se prepara silenciosamente para tener lista la maquinaria que envíe a los hijos de otros a morir por un conflicto que ni Trump ni sus funcionarios saben cómo terminar.

El registro automático es otro paso hacia el abismo. Es hora de decir ¡basta!

*Rubén D. Arvizu, escritor y ambientalista.