Gabriela Lazcano
Como primera entrega, y agradeciendo la oportunidad, los invito a recordar. ¿Recuerdan aquellos días en que las familias decían: “¿Qué tal si nos vamos a pueblear?”? Esa simple frase significaba levantarse temprano, desayunar algo diferente y pasar la tarde o un par de días en un pueblito. Caminábamos, comprábamos cosas que muchas veces no necesitábamos, pero que formaban parte del paseo.
Pueblear casi siempre implicaba decidir el destino en el último momento. Cualquiera era bueno. ¡Había tantos y tan lindos!
Hoy esa palabra casi no se menciona. Es frustrante cómo van desapareciendo las palabras y acciones cotidianas de nuestro lenguaje y vida diaria. ¿Salir a caminar un rato? Cualquier persona lo hacía con frecuencia por las noches; hoy es impensable.
La 4T cumplió su cometido. Nos transformó. Como individuos, como sociedad y como país. Y no quiero, por ahora, desacreditar nada. Solo quiero recordar lo que nos han quitado. Ya no somos los mismos mexicanos. Aquellos alegres, solidarios, siempre dispuestos a ayudar. Ya no somos los eternamente positivos. Hoy estamos enojados y deprimidos.
Vivimos con angustia cada vez que debemos tomar una carretera. Ni hablar de la ansiedad que genera salir y aventurarse un poco para recordar cómo era antes. Hoy nos jugamos la vida en ello. Así, literal. La vida de un mexicano vale tanto como salir a pueblear o caminar.
En España hay un caso famoso: una chica desaparecida hace casi 15 años. Aún la buscan. En México desaparecen, en promedio, 312 personas al día. ¡312! Es absolutamente increíble cómo nos hemos acostumbrado a estas cifras, viéndolas como simples datos.
Vivir en México ahora es vivir en el espanto, en el horror, en la más absoluta vulnerabilidad. Ahora que vienen las fiestas y hay que celebrar, recordemos también lo que era vivir en México hace apenas unos años en estas mismas fechas. Tal vez, al recordar, podamos aspirar a una verdadera transformación. Una que nos aleje de esta transformación de quinta que nos dejaron los de la cuarta.
Pero no lo tomen tan a la ligera. Es cierto que nos acostumbramos a todo, a lo bueno y a lo malo.
Sin embargo, habrá un día en que este gobierno sea juzgado por crímenes de lesa humanidad: por participar en el negocio del narcotráfico, por desatender la salud de todos sus habitantes, por ser artífice de la desaparición de organismos autónomos y, ya para no dejar, por convertir a México en una burla y una vergüenza mundial.
Instagram: @lazcanogaby















