Aquiles A. Prieto

(Investigación Especial)

Ciudad de México.- Ante la avalancha que se espera con la deportación de mexicanos y extranjeros de Estados Unidos, desde alguna oficina del gobierno que encabeza la Presidenta Claudia Sheinbaum, salió un correo para ordenar a los jefes de recursos humanos de las diversas dependencias federales, para que envíen servidores públicos, sin importar que desconozcan la problemática de la migración.

Bajo la simulación de que se deben inscribir de forma voluntaria, servidores públicos  revelaron que los jefes les ordenan que tienen que apoyar al gobierno de la 4T, en distintos estados fronterizos con Estados Unidos, con total desconocimiento de lo que realizarán, sino de manera autoritaria eligen a trabajadores públicos para que vayan a apoyar a los mexicanos y extranjeros de diversos países como Venezuela, Haití, Cuba, Colombia, El Salvador y Honduras, entre otros, que deportará el gobierno de Donald Trump.

La orden lo mismo circula en Pemex, Comisión Federal de Electricidad, Fiscalía General de la República y del Centro Nacional de Control de Energía, que han sido llamados por sus jefes de recursos humanos para informarles que tienen que acudir de forma voluntaria, pero con orden de imposición de que tienen que trasladarse a entidades fronterizas, como Ciudad Juárez, Piedras Negras, Tijuana y Nuevo Laredo, entre otros para apoyar en tareas de atención a migrantes 

«…Es una orden de la presidenta», les argumentan y que tienen que ir y les muestran un supuesto correo electrónico, donde les indican a las dependencias de la 4T, de que tienen que enviar los nombres de los trabajadores «voluntarios», sin Importar que pasen por encima de sus derechos laborales, para que hagan otras labores que ni idea tienen de lo que van hacer.

«…Es una atrocidad de este gobierno de Morena», porque hay amenazas, represión y hasta advertencias de que los pueden despedir si no colaboran como una especie de «servidores de la Nación», sin duda es autoritarismo.

Tienen que apoyar en tareas que ni los propios «jefes», saben a qué van, les dicen que a lo mejor llegan a hoteles, que es posible que tengan viáticos, sin un programa, pero que así lo ordena el correo electrónico, sin importar que no conozcan de migración, tienen que apoyar ante la deportación de miles de mexicanos y de extranjeros.

Así es como la llamada 4T echa mano de manera autoritaria de los servidores públicos, porque lo más seguro es que se desborden las deportaciones, muchos han rechazado participar por la violencia, la inseguridad y los riesgos para su integridad física, pero señalan que van actuar como una especie de militantes de Morena y la orden es más que autoritaria.