- Sheinbaum vincula a integrantes de Somos con polémicos contratos electorales
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el “cochinero” de las contrataciones millonarias de materiales electorales no comenzó con Guadalupe Taddei Zavala, ex presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), sino que tiene sus orígenes en administraciones anteriores, y señaló presuntos vínculos de los empresarios beneficiados con integrantes del partido Somos, relacionados con el exconsejero presidente Lorenzo Córdova Vianello y Guadalupe Acosta Naranjo.
Durante su conferencia Mañanera del Pueblo en Palacio Nacional, la mandataria federal cuestionó que se pretenda responsabilizar exclusivamente a Taddei por las irregularidades detectadas en contratos electorales, cuando, según afirmó, el esquema de proveedores se consolidó durante los nueve años en que Córdova presidió el Consejo General del INE, entre 2014 y 2023.
“¿De dónde sale todo este cochinero, esta mafia electoral?”, expresó Sheinbaum, al sostener que los antecedentes de las empresas involucradas se remontan a gobiernos priistas y a personajes que actualmente participan en el proyecto político de Somos.
La presidenta identificó a los hermanos Hernández Casillas como los principales operadores de un grupo de empresas relacionadas con contrataciones electorales y señaló que sus vínculos con funcionarios públicos comenzaron durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Explicó que uno de los personajes centrales en esa relación es Juan Carlos Padilla Aguilar, quien ocupó cargos en organismos de inteligencia del gobierno federal y posteriormente estuvo relacionado con contrataciones electorales en el Estado de México.
Sheinbaum afirmó que Padilla Aguilar apareció en 2022 como representante de una organización encabezada por Guadalupe Acosta Naranjo en el Estado de México y que actualmente figura entre los militantes destacados del partido Somos, al que también vinculó con Lorenzo Córdova.
“Pero lo más increíble es que el creador de estos personajes y de estas empresas, pues es miembro de su partido político”, sostuvo la mandataria al cuestionar las relaciones entre empresarios, exfuncionarios electorales y actores políticos.
En ese contexto, acusó que durante la presidencia de Lorenzo Córdova se fortalecieron las empresas proveedoras de materiales electorales, mientras los organismos locales continuaban adjudicando contratos a los mismos grupos empresariales.
La titular del Ejecutivo recordó que, a partir de la reforma electoral de 2014, el Consejo General del INE adquirió la facultad de designar a los consejeros de los organismos públicos locales electorales, por lo que cuestionó que Córdova se deslinde de las contrataciones realizadas por esas instituciones.
“Él dice: ‘No, no fui yo, fueron los organismos electorales’. Sí, pero ¿quién nombró a esos consejeros electorales? Tú y todos los consejeros del INE del 2014 al 2023”, reprochó.
Sheinbaum también cuestionó por qué, durante ese periodo, no se establecieron lineamientos de contratación más estrictos que impidieran la concentración de contratos en determinadas empresas, pese a los antecedentes de controversias en procesos electorales estatales.
La presidenta insistió en que se intentó construir una narrativa para responsabilizar a Guadalupe Taddei y vincular las presuntas irregularidades con Morena, sin revisar el origen de las relaciones empresariales.
Explicó que Taddei fue designada en 2014 como presidenta del organismo electoral de Sonora por el Consejo General del INE, encabezado entonces por Lorenzo Córdova, y que posteriormente llegó a la presidencia del instituto nacional mediante un procedimiento de insaculación en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, aclaró que ello no significa exonerar a la actual consejera presidenta ni a otros funcionarios que pudieran haber participado en contrataciones irregulares.
“Si realizó un acto ilegal, tiene que verlo la Auditoría Superior y la Fiscalía, ella y quien haya participado en la estructura del INE, pero no nació ahí. Discúlpenme, tiene muchos años y se fortaleció justo en esa época”, enfatizó.
La mandataria sostuvo que algunas empresas de los Hernández Casillas operan únicamente como intermediarias, pues obtienen contratos públicos sin producir directamente los materiales electorales, lo que puede elevar los costos de los procesos democráticos.
Ante esta situación, anunció que su gobierno presentará un decreto para fortalecer Talleres Gráficos de México, ampliar la producción estatal de materiales electorales y modificar su consejo de administración con la incorporación de instituciones académicas y mecanismos adicionales de vigilancia.
También pidió al INE establecer reglas transparentes de licitación, precios de referencia y contratación directa con fabricantes, con el propósito de impedir que una entidad federativa pague hasta diez veces más que otra por materiales equivalentes.
De cara a las elecciones de 2027, Sheinbaum demandó que el INE y la Auditoría Superior de la Federación asuman sus responsabilidades para esclarecer las contrataciones y evitar que continúe la concentración de recursos públicos en empresas intermediarias.
La presidenta reiteró que el origen de las presuntas irregularidades debe investigarse más allá de la actual presidencia del INE y volvió a señalar los vínculos políticos de quienes, según su exposición, participaron en la conformación de las empresas proveedoras de materiales electorales.












