Jesús Corona Osornio
Con la llegada del ciudadano López en 2018 a la Presidencia de la República, el aroma de la democracia en México comenzó a tomar otros humores. Algunos lo advirtieron desde sus espacios periodísticos y algunos más desde la academia.
La borrachera del triunfo para quienes lo eligieron y la incapacidad de respuesta de una oposición aturdida por la derrota, no permitió unificar una estrategia clara y contundente para enfrentar los embates de una presidencia, ahora sí imperial, sin límites y sin respeto por las leyes. Una de sus primeras acciones, fue promover los cambios constitucionales para implementar la revocación de mandato.
Algunos juristas sugirieron que era una excelente propuesta y que sería mejor implementarla para los subsecuentes gobiernos y no para el actual.
Finalmente estamos ya próximos al diez de abril fecha para el efecto de una votación que se espera poco abundante y lejos de la cifra que se requeriría para que el presidente pudiera ser revocado, 37 millones no saldrán a las calles a echar o respaldar al señor de Palacio. López no quiere ser revocado, busca nada más mostrar músculo dentro y fuera del país, el presidente cree que pude ser el líder de América Latina, y en eso esta como ya lo he planteado en otras columnas.
La maldita consulta solo servirá para dividir aún más y empoderar al ya empachado de poder primer mandatario. La idea de la revocación nació envenenada y es el instrumento que utilizara AMLO para adueñarse del Instituto Nacional Electoral (INE) y destruir el último bastión de las libertades y la democracia en México, lamentablemente.
Y con esa idea de tomar por asalto el INE, también acallaran las voces disidentes en los medios de comunicación. A los más visibles a través de los dueños, les harán bajar el tono de sus comentarios que no sean favorables a la presidencia. Y a quienes estamos por debajo de los grandes escaparates, habrá demandas como ya sucedió con Chumel Torres un comediante que, por sus comentarios con palabras malsonantes en contra de su paisana, la senadora Caraveo, quien lo denunció ante la Fiscalía General de la República (FGR), que ha procedido con celeridad y vendrán otras para quienes usen sus espacios para criticar a la 4T o al presidente López.
La estrategia también contempla a los opositores como ya sucedió con ala Alcaldesa de la Cuauhtémoc, Sandra Cuevas acusada de robo y discriminación en lo que parece más un montaje, o la acusación que pesa sobre José Manuel del Río Virgen, acusado de autor intelectual del asesinato de un compañero de partido, cuyos indicios llevan a la conclusión de que es un montaje y un aviso para Ricardo Monreal -amigo cercano de Sandra y del propio José Manuel-, por sus posturas en ocasiones desagradables para su compañeros de Morena y para el propio López Obrador.
México encaminado a una autocracia que podría llevarnos a una dictadura. Ningún otro presidente en el tiempo de nuestra joven democracia tuvo tanto poder, ni por la buena ni por la mala. López si ejerce la presidencia imperial de la que escribiera el gran Enrique Krauze.
López se empodera y con él la militarización, el tufo putrefacto de una dictadura ya comienza a provocar malestar, quiero creer que estoy equivocado.
Yo no acudiré a votar el 10 de abril, pero estaré en la marcha del tres de abril. Nos vemos en El ángel.
Hasta la próxima.
















