Jesús Corona Osornio
La señora Sheinbaum no tiene la candidatura a la Presidencia de la Republica tal como ella lo cree.
En reiteradas ocasiones el ciudadano López ha dado cuenta de su inestabilidad en la toma de sus decisiones y en sus lealtades.
Claudia Sheinbaum, una leal y sumisa empleada del señor Andrés López, ha perdidó el piso, como jefa de Gobierno su gestión no ha sido realmente algo brillante o eficaz, hasta hoy ha sabido quitarse las críticas y reclamos de mejor manera que su jefe. La señora Claudia, es violenta y grosera en sus respuestas y aunque su figura y estilo no generan ninguna empatía, su personalidad gris pero altanera le provoca muchos negativos, su lealtad ignominiosa y la vieja amistad que ha conllevado a lo largo de los años con la familia presidencial, son los elementos que hacen de la “jefa” la aparente candidata ideal para el 2024.
Sin embargo, nada está escrito, quienes, si no tienen ninguna posibilidad de la anhelada candidatura, son Marcelo Ebrard y menos aún Ricardo Monreal.
Aunque viejos lobos de mar, seguramente menos serán factor de división al interior del movimiento de la 4T. Han forjado cada uno sus redes de compromisos políticos, acuerdos y estarán atentos a cualquier eventualidad, por lo pronto les ha beneficiado la serie de errores del presidente en el caso de la Casa Gris.
La “Casa Gris” duro golpe
El escándalo generado por la exhibición del lujo en el que vive el hijo del presidente, sobre todo la relación de la casa alquilada con un alto ejecutivo de Baker Hughes, empresa contratista en Pemex, cimbró el edificio anticorrupción en el que ha basado su éxito para alcanzar la presidencia y sostener un discurso que le venía funcionando y que ahora está herido de gravedad.
El reportaje de Latin US pegó en la línea de flotación de López, y su respuesta mostró el lado más descompuesto y autocrático, como casi nadie pudo imaginar.
Tan enojado ha estado el presidente que no le ha importado violar la Constitución en varios artículos e incluso con una tramposa carta quiso enredar al Instituto encargado de velar por la seguridad de nuestros datos personales, el INAI, quienes respondieron impecablemente sin caer en la provocación de un hombre desesperado y en los estertores de una muerte anunciada, me refiero a la muerte política.
El artero ataque en contra de un periodista, afectó a todo el gremio del país, a todas las estructuras periodísticas en México, aunque las grandes televisoras, hayan volteado a otro lado e igual hicieron la mayoría de las radiodifusoras. Más allá de si nos cae o no, de si nos agrada su periodismo o incluso como algunos colegas en un discurso agresivo de que Loret es representante de oscuros intereses, lo cierto es que el reportaje dio como no había sucedido, un golpe tan fuerte que llevamos más de 20 días hablando del tema y resintiendo todos los mexicanos no solamente quienes ejercemos el periodismo los malo humores de un presidente desquiciado, alterado, negro de ira, irracional. Y todavía muchos colegas no ven la nube negra que empezamos a sentir y que ira creciendo. El reportaje movió los hilos de la adelantada sucesión. Al interior de Morena la balcanización ha comenzado.
Fuga de Información
La salud del presidente es delicada, sus problemas se han agudizado con el tema de la casita del bienestar, dicen no pocos morenistas.
Que quienes influyeron en exacerbar el ánimo de cabreo de López fueron Ibarra, Cuevas y Andy, además de la pareja presidencial.
Hasta la próxima.














