Luis Mena Pantoja
A fin de garantizar la integración y protección de las personas en situación de calle que habitan en la alcaldía Iztacalco en albergues adecuados, la Comisión Permanente del Congreso capitalino exhortó a la Dirección General del Instituto de Asistencia e Integración Social del Gobierno de la Ciudad de México, a realizar las acciones necesarias para reubicar los Centros de Asistencia e Integración Social denominados “Plaza del Estudiante” y “Coruña Jóvenes”, ubicados en la colonia Viaducto Piedad.
La diputada Elizabeth Mateos Hernández (MORENA) resaltó la importancia de atender a las personas en situación de calle con respeto a sus derechos humanos; e informó que según el Censo de Poblaciones en Situación de Calle realizado en 2021, en la Ciudad de México viven más de siete mil 800 personas en esta condición, de las cuales 20 por ciento son menores de edad o jóvenes.
Reconoció que los Centros de Asistencia e Integración Social brindan atención médica, psicológica, alimentaria y programas de reinserción social que favorecen la recuperación y reintegración de las personas en situación de calle. En particular, la “Plaza del Estudiante” y “Coruña Jóvenes” atienden respectivamente, a hombres mayores de 18 años en situación de calle; y a niñas, niños y jóvenes de 13 a 21 años con problemas de adicciones y alta vulnerabilidad social.
Sin embargo, la legisladora Mateos Hernández señaló que la ubicación de estos centros en una zona densamente poblada, ha generado preocupaciones legítimas en materia de seguridad entre la población de la colonia Viaducto Piedad, por lo que propuso evaluar la posibilidad de reubicarles a espacios más adecuados.
“Todos tenemos derecho a vivir en un entorno seguro, limpio y accesible, pero también tenemos la obligación de garantizar que las personas en situación de calle accedan a los servicios que necesitan para reconstruir su vida”, expresó.
Detalló que esta reubicación permitiría garantizar una atención integral en instalaciones que respondan mejor a las necesidades de esta población, reducir los conflictos o tensiones en el entorno comunitario, fomentar un espacio urbano más armónico, y propiciar un diálogo social que reconozca y respete los derechos de todas y todos.















